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SEGURIDAD ALIMENTARIA

Expedientada la incineradora de León por verter sangre a un río

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha abierto dos nuevos expedientes a la incineradora que Rebisa tiene en Cabreros del Río (León), después que el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) comprobara que al quemar grasas animales se lanzaban a la atmósfera malos olores y que se vertía sangre de reses muertas al río Valdearacos. Pese a estos hechos, la Junta de Castilla y León ha defendido la idoneidad de la planta, que el Ayuntamiento quiere cerrar.

La Confederación recibió el pasado 7 de diciembre un informe del Seprona que señalaba que en una inspección del 25 de noviembre se había observado 'junto a dos camiones de desguace calcinados, un montón de grasas animales ardiendo, las cuales desprendían a la atmósfera humos y olores muy desagradables'. El informe también explica que en el cauce del Valdearacos, 'sumergida en el agua se observa una tubería por la cual se está vertiendo continuamente una sustancia de color rojo que parece ser sangre de animales; esa tubería cruza por debajo un camino y entra en la nave de la empresa Rebisa'.

Versión de la empresa

Según el atestado, los agentes volvieron a la incineradora el 27 de noviembre. Ese día ya no se quemaban grasas animales en el exterior, pero por la cañería que finalizaba en el río seguía manando sangre de reses muertas. El propietario explicó que el hecho pudo tener origen 'en que por debajo de la nave donde se encuentra el molino que tritura los cadáveres de los animales pasa una corriente subterránea; que los cadáveres una vez triturados caen a una especie de foso de hormigón situado encima de esta corriente y que quizá este foso tuviera alguna grieta'. Para el Seprona, los hechos 'pueden estar contraviniendo lo dispuesto en la Ley de Aguas por el vertido sin autorización al Valdearacos, la Ley de Protección del Ambiente Atmosférico por efectuar emisiones a la atmósfera y el decreto sobre la Reglamentación Zoosanitaria por no tratar adecuadamente las grasas animales'.

La CHD ha corroborado lo apuntado por el Seprona y determinado sancionar con 1.100.000 pesetas a Rebisa 'por vertidos incontrolados'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001