Las peripecias de Luis Suárez y un párroco canario

El secretario técnico del Inter de Milán, Luis Suárez, se desplazó a Fuerteventura en septiembre de 1997 en busca de la partida bautismal del bisabuelo de Álvaro Recoba. Suárez, tan acostumbrado a los misterios del balón y tan poco a los de los trámites burocráticos, precisó la ayuda de diversas personas y necesitó varios meses para dar con el origen europeo del jugador.

Unos meses antes de aquel viaje a Canarias, Suárez ya le había comentado al delantero, según relató él mismo, que 'con esos apellidos debía de tener orígenes españoles'. 'Luego', añadió, 'supimos que el origen podía estar en Canarias'. Suárez fue a Tenerife y allí encontró la pista del bisabuelo de Fuerteventura. El 8 y 9 de septiembre aclaró esa parte tan rentable del árbol genealógico de Recoba.

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A las nueve de la mañana del martes 9 de septiembre Suárez era recibido en la localidad de Tetir por el párroco de la misma, Juan Antonio Artiles Suárez. Él le facilitó las partidas bautismales de un bisabuelo y un tatarabuelo de Álvaro Recoba: Salvador Cedrés Lima y Salvador Cedrés, respectivamente.

Con estas partidas bautismales Suárez y el padre Artiles se dirigieron a los juzgados de Puerto del Rosario, la capital insular, en los que su secretario, Domingo Saavedra de León, aportó una certificación negativa de Registro que demostraba que las partidas de nacimiento de los dos Cedrés no podían figurar en el Registro Civil, creado en 1870, después de nacer el bisabuelo de Recoba.

Para no dejar ningún cabo suelto, el secretario de los juzgados remitió a Suárez al párroco de Puerto del Rosario, Antonio Berriel, quien cursó una petición de búsqueda de la documentación que existiera sobre los ascendentes de Álvaro Recoba.

Codetusa, la agencia de asesoramiento que al menos en aquella época regentaba Paco Santamaría, con quien contactó el Atlético de Madrid, intervino en las gestiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0031, 31 de enero de 2001.

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