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CARTAS AL DIRECTOR

La huelga

Desde que estoy trabajando en la Administración, ésta es la tercera vez que se convoca una huelga por motivos laborales. Pero esta vez no voy a participar en ella. Me parece importante recordar lo que sucedió en las otras dos ocasiones. Ocurrió con dos gobiernos distintos (PSOE y PP) pero el resultado fue el mismo: me descontaron más dinero del que gano al día y no se logró ni una mejora. Ni siquiera oí una explicación de los sindicatos sobre lo que había pasado. En realidad sí que hubo una diferencia, en esta última vez (en el 96) me prometí que no volvería a regalar mi dinero a la Administración.La estrategia de estas huelgas generales del sector público se revela como algo inoperante, algo que resulta muy obvio para los trabajadores pero al parecer no para los sindicatos. Una huelga de este tipo sólo podría tener alguna relevancia si se pudiera mantener en el tiempo de forma indefinida y eso, por razones obvias, es absolutamente imposible de soportar económicamente por ninguno de nosotros.

Pero esto no quiere decir que no haya motivos de sobra para que debamos movilizarnos. Al contrario, creo que debemos hacerlo e intentar recuperar lo perdido. Probablemente con negociaciones que combinaran las subidas salariales con disminuciones de la jornada laboral u otro tipo de mejoras. Y creo también que hay que romper con el tópico que de nuestras movilizaciones no se notarían. Podemos buscar fórmulas que sin suponernos un quebranto económico supongan un problema para la Administración. Y ni siquiera haría falta perjudicar directamente al ciudadano.

Hay otros colectivos relacionados con la Administración y con gran capacidad de presión, sobre los que sería muy fácil actuar sin necesidad de huelgas ni ilegalidades. No cabe duda que los sindicatos con sus enormes recursos y medios deberían liderar estas movilizaciones y recuperar el contacto con los trabajadores. Pero de no ser así quizá sería el momento de buscar otras soluciones. En fin, para estas huelgas que no cuenten conmigo. Cuando la convocatoria sea de movilizaciones con posibilidades de mantenerse en el tiempo tendrán todo mi apoyo y colaboración.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de diciembre de 2000