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Tras los pasos de Washington Irving

Turismo inaugura una ruta que rememora el recorrido del escritor estadounidense por tierras andaluzas

Vagabundo

Una radiante mañana de mayo de 1829, Washington Irving empezó un recorrido por una veintena de pueblos andaluces. A lomos de caballo, anduvo unos 250 kilómetros. Vio planicies, montañas escarpadas, lagunas, ríos... Convivió con los lugareños, descubrió sus costumbres, se empapó de las leyendas, escuchó historias de bandoleros y quedó cautivado por el exotismo andaluz de la época. Una fascinación que plasmó en sus Cuentos de la Alhambra.Casi dos siglos después, la Consejería de Turismo ha reconstruido el recorrido hecho por el escritor y diplomático estadounidense con un triple objetivo: redescubrir los lugares visitados por Irving, impulsar el desarrollo económico de esos pueblos de la mano del turismo rural y aprovechar el tirón del literato para intentar abrir mercado en América del Norte.

Pasaporte

"Soy un vagabundo propenso a detenerme en los lugares más agradables". Así se autodefinía el escritor en uno de sus innumerables textos. La Ruta de Washington Irving -inaugurada ayer- invita a descubrir algunos de esos sitios jalonados a lo largo de los 23 pueblos que se incluyen en el recorrido. El trayecto atraviesa tres provincias: Sevilla, Málaga y Granada, siguiendo prácticamente el trazado de la A-92.El recorrido es la segunda de las siete rutas de Al-andalus, con las que el El Legado Andalusí pretende redescubrir la civilización que fusionó lo hispano y lo musulmán, sobre un crisol de herencias anteriores. Los caminos por los que anduvo Irving constituyen la segunda ruta. La primera fue la del Califato, que se inició en 1998. Las cinco restantes se irán poniendo en marcha a medida que la anterior lleve ya un tiempo suficiente de rodaje.

Cada uno puede seguir los pasos del escritor a su manera. De un tirón, en tramos cortos los fines de semana, en coche, a pie, a caballo o en bici. Para facilitar las cosas al viajero, la Junta ha editado una guía que ofrece desde un paseo por la historia y los monumentos de cada pueblo hasta un apéndice con hoteles, pensiones y restaurantes. Además, prepara publicaciones similares para quienes prefieran hacer el camino a pie, en bici o a caballo.

Los ayuntamientos de los municipios por los que discurre la ruta se han implicado en el proyecto, sabedores que el turismo de interior es una veta por explotar. Ayer, al inaugurar la ruta, el consejero de Turismo, el andalucista José Hurtado, instó a la iniciativa privada a apostar también por la idea mediante el fortalecimiento de la infraestructura turística. Como ejemplo puso La Ruta de El Califato que ha propiciado la creación de 10 nuevos hoteles y un buen número de restaurantes.

"El legado andalusí debe ser un instrumento para desarrollar el turismo de interior, ecológico y cultural", abundó el consejero, quien aclaró que La Ruta de Washington Irving no está cerrada, sino que es una iniciativa viva. Viva y rica. Empieza en Sevilla y discurre por Alcalá de Guadaira, Carmona, Marchena, Écija, Osuna, Estepa y La Roda de Andalucía. El primer pueblo de la provincia de Málaga es Fuente de Piedra. Continúa por Humilladero, Mollina, Antequera y Archidona.

El alcalde de esta localidad, el socialista Manuel Arjona, hizo ayer de anfitrión para contar las bondades de su pueblo. Mostró la Plaza Ochavada, construida hace dos siglos para generar algo de empleo entre los lugareños. "Fue el primer PER", bromeó. Después invitó a un recorrido por la ermita de la patrona, construida en lo alto de un escaspado monte, sobre una mezquita del siglo IX.

Con esa mixtura arquitectónica, sonaba más romántica la historia de la Peña de los Enamorados, que se divisaba a lo lejos. La montaña lleva ese nombre en memoria de una pareja -cristiano, él; musulmana, ella- que prefirió despeñarse a que diferencias religiosas de los otros hicieran imposible su amor. Seguramente fue una de las historias que le contó el viejo vagabundo con el que Irving entró al pueblo, hace 171 años. Ayer, otros viejos aprovechaban el sol otoñal apostados en los bancos de las plazas y miraban con extrañeza la comitiva que inauguraba la ruta.

A los que iniciaron el recorrido en Archidona, el alcalde le entregó un pasaporte, con el compromiso de que debían sellar en las 22 localidades restantes. El documento ha sido editado por la Junta para aquellos que no se conforman con los recuerdos y quieran tener constancia de los lugares recorridos. Además de una hoja para cada una de las mencionadas poblaciones de Sevilla y Málaga, el pasaporte incluye las diez localidades granadinas de la ruta: Loja, Huétor-Tájar, Moraleda de Zafayona, Alhama, Montefrío, Íllora, Fuente Vaqueros, Chauchina, Santa Fe y Granada, la ciudad que cierra todas las siete rutas de Al-Andalus.Los escritores y pintores románticos que quedaron fascinados por el exotismo andaluz de la época hicieron sin saberlo el primer descubrimiento turístico de la región. Las rutas creadas o por crear por El Legado Andalusí intentan el redescrubrimiento de esos rincones salpicados de olivares y vides.

En el caso del recorrido de Irving, se visitan poblaciones que en la baja Edad Media constituían una vía comercial: la población cristiana abastecía a Granada de productos agrícolas y ganaderos, mientras que la capital nazarí vendía especias, colorantes, paños y finas sedas. Un intercambio que trascendió lo comercial y dejó raíces culturales entremezcladas, palpables en cada rincón que se visite.

Balance y gancho

El primer recorrido turístico que intenta redescubrir El Legado Andalusí es La Ruta del Califato. Inaugurado en el año 1998, este trazado que une Córdoba y Granada, ha atraído ya a más de medio millón de visitantes, fundamentalmente alemanes, ingleses y franceses.Además ha dinamizado las economías de los pueblos por los que discurre, al propiciar la apertura de una decena de hoteles, cuyos propietarios confían en el futuro de la iniciativa.

Tras ese rodaje, la Consejería de Turismo lanzó ayer La Ruta de Washington Irving. El consejero confesó que la figura del escritor norteamericano -un autor decimonónico muy apreciado en el mundo anglosajón- puede ser un gancho ideal para abrir mercado en Estados Unidos y Canadá, dos de los principales países emisores de turistas del mundo, que no están suficientemente explotados por Andalucía. Para ello, realizará una intensa campaña de promoción con touroperadores.

Habrá otras cinco rutas para acercarse a lo que fue Al-Andalus. Pero ese viaje al pasado queda para el futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 2000

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