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CARTAS AL DIRECTOR

Móstoles, la más sucia

Un nuevo sobrenombre se viene a sumar a los ya conocidos de nuestro pueblo por ser la cuna del alcalde que desafió a Napoleón o el de las famosas empanadillas de Martes y Trece, cuya interlocutora vivía en Móstoles, o el del "más allá", por lo precario de su comunicación.Se trata de "Móstoles, la ciudad más sucia de España". En efecto, una plaga de ensuciadores de paredes, señales, negocios, fachadas, edificios públicos o privados y, en general, cualquier elemento arquitectónico que se les ponga por delante, ha caído sobre nosotros. Fáciles de reconocer por sus cerebros planos, gafas negras y bulto de spray, asolan por las noches las calles, plazas y avenidas de este sufrido híbrido de aldea-ciudad dormitorio en la más completa impunidad, contaminando con sus pintadas absurdas cualquier pequeño resquicio que quede de ladrillo o superficie diáfano donde dejan la marca y el olor que les caracterizan. Lo dejan también en parques públicos, mezclándose con los detritus de los perros y constituyendo así una nueva raza de vándalos-depredadores urbanos.

Lejos de prohibirlo y de mantener esta urbe, habitada por más de 190.000 personas, lo limpia que se merece, el Ayuntamiento lo estimula y potencia organizando concursos para que estos herederos del Bronx más ridículo demuestren sus habilidades feístas y analfabetas en paredes dedicadas en exclusiva para pasmo y horror de quien nos visita y de quienes lo sufrimos diariamente.

¿No existen leyes que castiguen a quien se gasta mucho dinero en pintarrajear y ensuciar esta población, ya de por sí sucia, desasfaltada en un 95%, mal urbanizada, sin fuentes donde beber, con parques públicos abandonados y de la que sólo el alcalde está orgulloso?- Dionisio Simón Méndez. Móstoles, Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de septiembre de 2000