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Un estudio del Bloc defiende la "absoluta legalidad" de exigir el dominio del valenciano a los funcionarios

El valenciano puede y debe ser un mérito y un requisito para trabajar en las administraciones valencianas. Así lo señala un informe jurídico elaborado por el Bloc Nacionalista Valencià (BNV), que, a raíz del fallo judicial que ha anulado un concurso-oposición en Vinaròs por demandar a los aspirantes la lengua autóctona, ha exigido de nuevo al Consell que acabe con "la prostración" en la que ha sumido al idioma propio de la Comunidad Valenciana. La formación presidida por Pere Mayor sugirió ayer que la mencionada sentencia del Tribunal Superior de Justicia es ajustada a derecho porque la Ley de la Función Pública valenciana, aprobada durante la etapa del PSPV en la Generalitat, adolece de varios defectos en ese sentido.

A pesar de ello, según el secretario general del Bloc, Ferran Puchades, exigir el conocimiento del valenciano a los aspirantes a funcionarios de la Administración local, provincial o autonómica valenciana es "absolutamente legal". "Simplemente", añadió Puchades, la validez de esa petición depende de un "sobreesfuerzo por parte de las autoridades". Es decir, a diferencia de lo que ocurrió en Vinaròs, las administraciones deben realizar un catálogo de puestos de trabajo para exigir, de manera individualizada y acorde a las necesidades del puesto, el conocimiento del valenciano. A partir de ahí, el Bloc concluye, tras el estudio de la Ley de Función Pública valenciana y la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, que el concurso público será legal cuando concurran otras circunstancias.

A saber: que se exija el conocimiento de la lengua en aquellas plazas en las que se trate con el público; en las zonas que predomine o sea notable el uso del valenciano o que la baremación de este mérito sea proporcionada, nunca superior al 25% de la nota total. Con la aplicación de estas exigencias legales, asegura Mayor, se podría finiquitar "la política de discriminación hacia la lengua que practica Zaplana". Para Mayor, "ha llegado el momento de rectificar y modificar" las actitudes que han impedido articular "una administración, valenciana que trabaje para todos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 2000