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El Parlament aprobará una ley pionera en España que da cobertura a la eutanasia pasiva

Los pacientes catalanes podrán decidir el tratamiento al que desean ser sometidos y fijar instrucciones de obligado cumplimiento para los médicos cuando la gravedad de su estado les impida expresar su voluntad. La voluntad del paciente deberá respetarse incluso cuando rechacen medidas para prolongar su vida. Los únicos límites son la legalidad vigente y la buena práctica médica, lo que excluye la eutanasia activa y garantiza la cláusula de conciencia de los médicos. El proyecto de ley, pionero en España, es fruto del consenso de todos los partidos y la clase médica.

Historia clínica

El objetivo de la futura ley, que será aprobada en el Parlament el próximo mes de septiembre, es que los pacientes tomen protagonismo en las decisiones que afecten a su salud y dispongan de toda la información médica que deseen sobre su caso. Esto incluye el libre acceso a su historial clínico, según insistieron ayer en la Cámara catalana los representantes de todos los partidos en la presentación del proyecto de ley. Cuando se apruebe, será la primera ley de estas características existente en España. Sólo hay normativas similares en Dinamarca y tres estados de los EE UU.Ramon Espasa, médico de profesión y ponente por el PSC-CPC, explicó que el paciente que no quiera someterse a medidas como la respiración artificial verá respetada su voluntad. El proyecto incluye esta libertad de decisión, según Espasa, como reflejo de un aumento entre la clase médica de la idea que el paciente tiene derecho a decidir si desea o no someterse a un tratamiento concreto.

La norma establece que el consentimiento del enfermo será necesario ante cualquier intervención quirúrgica o tratamiento médico.

El paciente también podrá decidir por anticipado qué medidas quiere que le sean aplicadas en caso de extrema gravedad en un documento de voluntades anticipadas o testamento vital. En él, podrá también nombrar un representante que actúe como interlocutor único y necesario ante los médicos. Para garantizar la libertad de su decisión, el proyecto de ley establece que las instrucciones deben ser fijadas ante notario o tres testigos, dos de los cuales no podrán ser familiares directos ni tener relación patrimonial con el paciente.

La ley también establecerá el derecho del paciente a acceder libremente a su historia clínica en los hospitales en los que haya recibido tratamiento. Hasta el momento, sólo los médicos podían acceder a este documento que incluye todo el pasado clínico del enfermo.

El Departamento de Sanidad promoverá además que las historias clínicas que el paciente tenga en distintos hospitales puedan ser utilizadas de forma conjunta con el objetivo de que los facultativos tengan a su disposición toda la información relevante sobre el paciente.

"Es una ley modelo, acordada por todos los partidos y la clase médica, pionera en nuestro país y en el mundo", señaló Joan Ridao, de Esquerra Republicana, promotor de la norma.

El proyecto de ley fue presentado ayer en una conferencia de prensa en la que participaron, además de Ridao, los ponentes de los partidos del Parlament que han participado en su elaboración durante esta legislatura: Jaume Camps, de CiU; Ramon Espasa, del PSC-CPC; Dolors Comas, de IC-V, y Dolors Nadal, del PP. Los médicos catalanes han acogido positivamente el desarrollo de la futura normativa, en cuya elaboración ha participado activamente el Colegio Oficial de Médicos.

Por su parte, la vicepresidenta de la Asociación para el Derecho a Morir Dignamente, Juana Teresa Betancor, en declaraciones a la Agencia Efe, mostró su satisfacción por la futura ley, que pone fin a una situación "lamentable" en la que no se respeta el deseo de personas que han reiterado que no quieren ser mantenidas en vida artificialmente "una vez han perdido la capacidad de expresarse".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 2000

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