El Gobierno de Lagos llama a la calma y evita comentar la sentencia

o El Gobierno chileno de la Concertación llamó ayer al país a mantener la calma y a respetar el fallo de la Corte de Apelaciones que retira el fuero a Pinochet, aunque se negó a comentarlo, mientras los querellantes celebraban la resolución y los pinochetistas se mostraban dolidos, aunque acatan la sentencia. Después de conocido oficialmente el contenido del fallo, los manifestantes que se encontraban frente al palacio de los tribunales marcharon por calles cercanas.

La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Viviana Díaz, convocó anoche una marcha de celebración por el céntrico paseo de Ahumada. Ella resumió el sentimiento de muchos: "Parecía increíble, pero lo logramos." El ministro del Interior, José Miguel Insulza, siguiendo la línea de la Administración del socialista Ricardo Lagos, afirmó que el Gobierno no va a comentar el fallo. "No nos corresponde dar ninguna opinión, solamente llamar al país a la calma, al respeto a nuestras instituciones y a la acción de los tribunales". Y agregó que entendía que existan personas a las que les desagrada el fallo, pero que el Gobierno da garantías a todos por igual. El propio Lagos habló anoche para insistir en que "el Gobierno respeta y no comenta las decisiones del poder judicial".Los querellantes coincidieron ayer en calificar de "histórica" la decisión de la Corte de Apelaciones. El abogado Eduardo Contreras, quien presentó la primera querella contra Pinochet en Chile a comienzos de 1998, y uno de los que alegó el desafuero, dijo sentir "una enorme alegría, satisfacción y emoción" y expresó su "plena certeza" de que el Supremo va a respaldar el fallo. "Pronto tendremos la posibilidad de ver al ex dictador procesado".

Otro de los querellantes, Hugo Gutiérrez, no tenía una sensación de triunfo, sino de reparación. "De reparación con los miles y millones de chilenos que sufrieron la dictadura, con los relegados, torturados, exiliados, desaparecidos". Un tercer jurista querellante, el diputado socialista Juan Bustos, hablaba de fallo "histórico para la justicia chilena".

Carmen Hertz, querellante y viuda de uno de los 75 prisioneros políticos ejecutados en la caravana de la muerte, decía que "se ensanchan los caminos de la verdad y la justicia de nuestro país, lo que posibilita que lleguemos a una democracia plena".

En los partidos oficialistas, la reacción fue de respaldo a la acción de los tribunales. El presidente de la Democracia Cristiana, Ricardo Hormazábal, aseguró que con el desafuero se confirma que todos los chilenos son ahora "iguales ante la justicia" y adhirió al llamamiento del Gobierno a mantener la calma. El senador socialista Jaime Gazmuri insistió en la idea: "Todos somos iguales ante la ley, lo que estaba ausente en estos años".

En la derecha, el presidente de Renovación Nacional, Alberto Cardemil, sostuvo que el fallo "no ha prestigiado a la Corte de Apelaciones", e ironizó con que era una resolución virtual, que se conocía desde hace días. El general retirado Luis Cortés Villa, director de la Fundación Pinochet, dijo que "los querellantes lo van a disfrutar" mientras "el malestar está entre nosotros" y reiteró que seguirán "luchando y apoyando a los abogados de la defensa del general". Los pinochetistas esperan celebrar mañana el Día de la Infantería, arma a la que perteneció el ex dictador, quien ostenta el título honorífico del primer infante de la patria, para transformarlo en una jornada de apoyo a Pinochet.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 05 de junio de 2000.

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