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CiU y PP reclaman dispersión y más control policial

Todos los grupos políticos manifestaron ayer su preocupación por la violencia gratuita a raíz del asesinato en el Port Olímpic de Barcelona del joven de 22 años la mañana del sábado. Joan Boada, portavoz de IC-V, declaró que desde las filas de su partido se pedirá al Parlament de Catalunya la constitución de una comisión permanente que estudie las posibles causas de la "violencia gratuita", que se recojan en un Libro Blanco y que se establezcan un conjunto de acciones para erradicarla. Boada añadió que la comisión debería estar integrada, entre otros, por instituciones, especialistas en el tema y asociaciones juveniles, ya que "la violencia responde a múltiples factores que se tienen que analizar desde diferentes perspectivas". Respecto a la violencia juvenil, Boada consideró que no debe "quedar reducida a la policía y la escuela" y que no hay que perder de vista la función de los medios de comunicación audiovisuales y de la institución familiar.

Desde las filas de CiU, el portavoz del grupo, Josep Miró, acusó al Ayuntamiento de "incapacidad para controlar los locales conflictivos", calificó el clima de la ciudad de "inseguridad creciente" y lo atribuyó a la ausencia de vigilancia nocturna de la Guardia Urbana por falta de efectivos. Miró aprovechó la ocasión para recordar la propuesta de CiU de aumentar en 250 agentes el cuerpo de la Guardia Urbana cada año, hasta llegar a un efectivo de 1.000 nuevos agentes.

Miró también se mostró crítico con el control de los locales de copas y explicó que "la política de transformar Barcelona en un centro lúdico con grandes aglomeraciones hace necesario un ejército para controlarlas" y se mostró partidario de "dispersar" estas zonas, aunque esto implique la "modificación de ordenanzas municipales", como garantizar el cumplimiento de las horas de cierre. Miró resaltó que "el miedo se está apoderando de diferentes barrios, como la Zona Franca, la Villa Olímpica o Ciutat Vella", y añadió que "es algo pésimo para una ciudad que vive del turismo".

Por otra parte, el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Emilio Álvarez, pidió un incremento de la presencia de agentes de la Guardia Urbana ante los locales de ocio nocturno, y más control policial sobre grupos juveniles, como las bandas de skins. Álvarez insistió en la importancia de evitar la concentración de locales de ocio nocturno en el Maremágnum, la Villa Olímpica o el triángulo golfo de Poble Nou, ya que "esta concentración provoca muchos problemas de orden público y también mucha inseguridad".

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