Entrevista:RAÍCES

"Tartessos era la bisagra que unía los mundos atlántico y mediterráneo"

Manuel Bendala (Cádiz, 1949), catedrático de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, acaba de publicar Tartesios, iberos y celtas en Ediciones Temas de Hoy. Bendala es un experto conocedor de los pueblos que habitaron la actual Andalucía -tartesios, turdetanos...- antes de que los romanos incorporaran la península Ibérica a su imperio.Pregunta. El hispanista alemán Adolf Schulten buscó a principios de siglo la ciudad de Tartessos en el Coto de Doñana. No tuvo éxito.

Respuesta. La obsesión de Schulten era ser el Heinrich Schliemann [descubridor de las ruinas de la antigua Troya] de la península Ibérica. Algunas indicaciones de la Ora maritima [composición poética elaborada por Rufo Festo Avieno en el siglo IV] sitúan Tartessos en la desembocadura del Guadalquivir. En algún lugar del entorno de la marisma del Guadalquivir debía de estar Tartessos. Una de las ciudades que pudo ser Tartessos es la que estaba en Mesas de Asta, una pequeña loma cerca de Jerez. Se llamaba Hasta Regia en la época romana. El término Regia reflejaba un recuerdo muy directo de su etapa capitalina.

P. De los 12 trabajos de Hércules, dos de ellos -y quizás tres- ocurrieron en el ámbito de Tartessos.

R. El hecho de que Hércules llegara a la península Ibérica significa que ésta entró en el horizonte geográfico griego desde muy pronto. Una de las formas de expresión de la unión entre el mundo griego y la península Ibérica es su incorporación al mito, que es la forma de memoria colectiva de entonces.

P. Usted afirma en su libro que Tartessos sirvió de cabeza de puente entre dos mundos muy dinámicos y en competencia: el atlántico y el mediterráneo. Con todo, matiza que Tartessos fue más una rama del árbol cultural mediterráneo cuya fase formativa se produciría entre el año 1000 a. C. y el siglo VIII a. C.

R. Hay estudiosos que señalan que el mundo tartésico es una provincia del mundo atlántico. Las culturas del mundo atlántico (situadas en la actual Galicia, Cornualles...) estaban muy poco desarrolladas desde el punto de vista organizativo, pero tenían una elevada tecnología del metal. Eran culturas que comerciaban por la orla atlántica occidental y que entraron incluso en el Mediterráneo. A diferencia de las culturas del mundo atlántico, Tartessos estaba vinculado al mundo urbano. Tenía reyes, jerarquías... El mundo tartésico no pudo derivar de un mundo menos desarrollado como el atlántico. Tartessos era la bisagra que unía los mundos atlántico y mediterráneo. Tartessos se encontraba con una coyuntura espléndida: mucho campo, abundante ganadería, riqueza de bronce, plata y oro... El nombre de su rey Argantonio tiene su raíz en argentum (plata en latín). Argantonio es el rey de la plata. Tartessos tenía el estaño, que era muy escaso en Oriente. Con estaño se conseguía el mejor bronce; un bronce que tenía un brillo y una resistencia ideales para fabricar armas y objetos de calidad.

P. ¿Existió el rey Argantonio?

R. Argantonio es seguramente un personaje real hinchado por la leyenda. Debió de ser muy importante a los ojos de los griegos. La longevidad era un símbolo de sobrenaturalidad. La longevidad es, además, símbolo de sabiduría y es lo propio de un lugar muy próspero. Pudo haber un rey de Tartessos muy longevo. Luego su figura fue engrandecida por la lupa de los griegos, que lo mitificaron.

P. Usted afirma que la sociedad de Tartessos estaba muy jerarquizada. Era aristocrática.Apenas había clases intermedias.

R. En Tartessos había una clase dirigente, aristocrática, uno de cuyos miembros sería una especie de rey como Argantonio. Esta clase formaría un escalón muy alto. No habría clase media. Se trataba de una sociedad clientelar, en la que la aristocracia protege y domina una sociedad más amplia, arropada por el control guerrero del territorio.

P. Tartessos entró en crisis en el siglo VI a. C.

R. Tartessos creó una estructura de civilización que entró en crisis en el siglo VI a. C., pero no desapareció. Cambió la coyuntura. El hierro empezó a ser un metal importante. Quizás alguna de las cuencas mineras de Tartessos entró en decadencia. Cambiaron sus interlocutores comerciales. Los fenicios de Tiro entraron en crisis acosados por babilonios y asirios. El liderazgo del mundo púnico [fenicio-cartaginés] lo adoptó Cartago, que tenía una actitud más controladora y se incorporó a la explotación de las minas. Los griegos buscaban obtener el estaño a través de sus colonias del sur de Francia, ese estaño que antes conseguían por la ruta tartésica. Tartessos pudo sufrir una fase traumática, pero la historia siguió. El mundo tartésico de los siglos VI a. C. y V a. C. denota fuerza y continuidad. El mundo tartésico siguió siendo una realidad a través del mundo turdetano y se prolongó a través del mundo ibérico.

El más culto de los pueblos ibéricos

Pregunta. ¿Los turdetanos son los descendientes de los tartesios? El geógrafo griego Estrabón dice que eran los más cultos de los pueblos ibéricos.Respuesta. Los turdetanos son sucesores directos de los tartesios. En época de Augusto [63 a. C.-14 d. C.], cuando Estrabón se refiere a los turdetanos y subraya que tienen viejas leyes, reconoce en ellos la más vieja organización urbana de la península Ibérica, que es el mundo tartésico. El mundo tartésico-turdetano tiene una presencia muy fuerte de púnicos [fenicio-cartagineses], que penetran en él hasta casi fundirse.

P. Las esculturas ibéricas de Porcuna (Jaén) -guerreros en lucha, el combate de un hombre con un grifo- son de una gran belleza.

R. El rápido desarrollo de estas esculturas muestra cómo el mundo ibérico deriva del tartésico. Las clases dirigentes necesitaban hacer ver su papel dotándose de medios extraordinarios. Y uno de esos medios era el arte. Crearon un arte lleno de significado, de contenido.

P. ¿Qué huella han dejado tartesios e iberos (turdetanos) en Andalucía?

R. La estructura territorial. Las ciudades que definen Andalucía están fijadas desde época tartésica y turdetana: Cádiz, Huelva, Sevilla, Córdoba, Málaga... El tipo de religiosidad, de costumbres. La veneración de diosas de madera en cuya atención se concentra buena parte de la religión se da desde época tartésica. Las raíces del Rocío se pierden en la historia más antigua.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0003, 03 de abril de 2000.