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Lou Reed edita un disco, publica un libro y estrena una obra teatral con Bob Wilson El músico neoyorquino presentó ayer en Madrid sus nuevos trabajos y su próxima gira

Lou Reed cumplió ayer 58 años en Madrid, donde presentó su nuevo disco, Ecstasy, que lo traerá de gira por España en el mes de abril. Además acaba de publicar un libro que reúne una amplia selección de sus letras, desde las de sus inicios con la Velvet Underground a las de este nuevo trabajo, y estrena en Hamburgo una nueva colaboración teatral con Bob Wilson, basada en la obra de Edgar Allan Poe, para la que él mismo ha escrito el libreto, la música y las letras de las canciones. Un artista polifacético que prefiere el sarcasmo a la vanidad.

Es un poco chulo, eso no es novedad. Desde la cima en la que vive, por encima (o por debajo) del bien y del mal, Lou Reed oscila entre las respuestas de monosílabos y las recomendaciones de que si no te gusta algo de él, que no escuches sus discos y no vayas a sus conciertos, y las explicaciones escuetas, pero intensas, de qué es lo que se ha propuesto con su nuevo disco, Ecstasy."Elegí ese título porque creo que esencialmente es de lo que trata este álbum. Me gusta cómo suena la palabra; en inglés, al menos, éxtasis suena a éxtasis", y se deleita pronunciándolo de nuevo, con la mirada algo perdida: "Éx-ta-sis".

"Traducir a la música cualquier concepto es difícil, pero el éxtasis es particularmente complicado. Nadie sabe exactamente en qué consiste. Es, decía Bruce Lee, como tratar de nadar sin meterte en el agua. Bruce Lee, gran filósofo", señala con ironía.

El álbum tiene cierta cadencia para el deleite. Una de las canciones clave del nuevo trabajo, Like a possum, tiene una duración de 18 minutos. "Possum es una zarigüeya, un animalito", explica Reed. "Y en Estados Unidos se usa mucho la expresión playing possum, que significa jugar a hacerse el muerto cuando en realidad no lo estás y pillar al otro desprevenido".

Sin límites

"No hago con frecuencia un tema de 18 minutos. He escrito alguno, pero no es habitual. Hace tiempo que quería hacer una canción larga, muy larga. Y ésa fue mi intención al componer éste. No quería que se deslizara hacia el jazz, sino que el oyente se preparara para una experiencia que lo transporte hacia una sensación de éxtasis. Es bastante ambiciosa, en realidad. No es música de fondo; es un tema que grabamos en una sola toma y que para nosotros, cuando lo hicimos, fue como una experiencia mágica, escalofriante".

Y prosigue: "Para mí es una forma distinta de mirar hacia el tiempo. Cuando escuchas la mayoría de los temas de pop, de solo tres minutos y medio, te limitas. Yo quería darle un tratamiento especial a esta canción; es un regalo que me hago. Es como una llave que te abre la posibilidad de extender una experiencia".

Casi todos los temas de este disco son nuevos, salvo dos que provienen de su trabajo anterior con Bob Wilson para la obra Time rocker. "En Ecstasy incluyo dos canciones compuestas para Time rocker, porque consideré que son las únicas de esa pieza que yo puedo cantar; las otras no se ajustan a mi voz. Bob Wilson es un gran director de teatro", afirma el músico. "Acabo de terminar de escribir una nueva obra con él, basada en los ensayos, cuentos y poemas de Edgar Allan Poe, titulada Poe-try. La pieza se presenta hoy en Hamburgo. El libreto, las canciones y la música son mías; Bob se encarga de la puesta en escena".

"Es la primera pieza teatral que escribo", afirmó. "A mí, siempre me ha interesado el teatro. En la universidad asistí a clases de dirección y actuación. Siempre pensé que mis canciones eran una especie de monólogos teatrales, a los que yo ponía música. Por eso, escribir una obra de teatro no me ha resultado difícil. Es simplemente escribirla para que la interpreten otros, y me parece asombroso cuando eso sucede, cuando un actor es capaz de decir lo que tú has escrito en la forma más adecuada. Me sorprende y me encanta. Me gustan los espectáculos en vivo, los conciertos".

Nada

Es compositor, letrista, cantante, guitarrista, escritor, dramaturgo y fotógrafo, pero Lou Reed dice que él no se considera nada. "No soy nada, no me gusta clasificarme. Tengo suficiente con levantarme cada mañana y caminar. Cuando tengo que poner mi ocupación en las aduanas cambio siempre, pongo carpintero o doctor. Son sólo palabras".

Sarcástico, responde a la pregunta de cuánto de emoción y de observación pone en sus temas: "22,3% de emoción, más 18% de observación, 37,5% de otras cosas, y para completar el 100% busco alrededor, elijo a cualquiera y le digo: tú serás el 12% restante. ¿Está claro?".

Pass thru fire, el libro que reúne sus letras y que será editado en España en abril por Mondadori, es, en su edición americana, un hermoso libro-objeto. "Pusimos todas las letras que pudimos encontrar, incluidas las de grabaciones piratas, pruebas de sonido y borradores o versiones iniciales de varios temas. Como no las tenía escritas, muchas de ellas las transcribimos de los discos. Nos llevó mucho tiempo y esfuerzo reunirlas, pero procuramos que sean lo más precisas posible, por respeto al lector", afirmó.

"Escuchar las canciones de aquellos años es algo que no había vuelto a hacer en mi vida. Fue muy divertido, no entendía ni una palabra de lo que decía", dijo riendo.

"Lo que interesa en estos textos es la progresión en el tiempo. Yo doy el contexto, pero a mí lo que realmente me interesa es el movimiento, lo que ha pasado a lo largo de estas tres largas décadas".

Ayer era su cumpleaños y alguien le preguntó a qué músico o artista español invitaría a una supuesta celebración privada. "Lorca", respondió. "A nadie más".

Rock y política

A Lou Reed le cayeron varias preguntas sobre asuntos políticos. Con algunos se sintió comprometido; con otros, en los que se le señalaba sus deferencias con los políticos, se defendió.

"Respecto a mi negativa a actuar en Austria, no tengo nada que añadir. Mi actitud habla por sí sola", dijo, y mientras traducían su respuesta improvisó una rítmica percusión sobre la mesa, quitando hierro al asunto.

Se le preguntó también por la reciente absolución de los policías neoyorquinos que dispararon 41 tiros sobre un guineano: "Es algo terrible, sobre todo que los policías estén en libertad. Hoy me enteré de este niño de siete años que mató a una de seis. Hay varias historias como ésta. ¿Hasta dónde tendremos que llegar para que hagan leyes que limiten el uso de las armas? Es increíble. Buena parte del problema en Nueva York es el alcalde, que espero que no dure mucho más".

Pero también se le reprochó que hubiese tocado en la Casa Blanca. "No creo que haya perdido nada de autenticidad por tocar ante ellos. Pero si crees eso, puedes dejar de escuchar mis discos. Yo fui porque mi amigo el presidente Václav Havel me lo pidió. Si me hubiera pedido que fuera a la Luna, lo habría hecho", respondió. "No recuerdo bien qué toqué, pero sí que incluí Dirty Boulevard, un tema que me pareció importante cantar delante de ellos".

Respecto a un concierto en Barcelona en el que los políticos ocupaban las primeras filas, Reed se desmarcó, molesto. "No sé quiénes estaban en la primera fila, la gente llenaba la plaza. Tampoco sé por qué los políticos querrían ir a mis conciertos".

Las actuaciones previstas de Lou Reed en España lo llevarán el 12 de abril a Barcelona (Zeleste), el 14 de abril a Zaragoza (Palacio de los Deportes), el 16 de abril al Festival Espárrago (circuito de Jerez de la Frontera), el 17 de abril a Madrid (La Riviera) y el 18 de abril a San Sebastián (Kursaal).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2000