Medio Ambiente desecará el olmo de Rascafría para ponerlo en un parque

El tricentenario y emblemático olmo de Rascafría, tronchado el pasado 14 de enero por el peso de la nieve que le cayó durante el primer temporal de este año, no abandonará el municipio que lo vio vivir, crecer y morir finalmente de grafiosis. La Consejería de Medio Ambiente, aconsejada por expertos, ha decidido someter al olmo muerto a un tratamiento de desecación especial que logre mantenerlo en pie para colocarlo en un parque de la localidad.El tratamiento consistirá en un secado lento de su tronco -de unos ocho metros de alto y tres de diámetro- en un invernadero del pueblo que durará de seis meses a un año. A lo largo de este proceso, se le hará una limpieza exhaustiva y progresiva. Eliminada toda la humedad, se le aplicarán resinas y se rellenarán sus huecos con un cemento especial. Antes de comenzar este tratamiento, sin embargo, los expertos medioambientales han decidido sacar 30 varetas del árbol -que ahora permanece en una nave particular- para intentar conseguir su reproducción. Si los retoños logran arraigar, se plantarán en zonas verdes del municipio.

A petición del Ayuntamiento de Rascafría, la consejería está buscando por los invernaderos de la región un olmo de similares características para plantarlo en la misma plaza de España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 01 de febrero de 2000.

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