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Israel advierte a Siria de que está "jugando con fuego" en Líbano

"Quien juega con fuego puede quemarse". La advertencia la hizo en Moscú David Levy, ministro de Exteriores de Israel, con motivo del asesinato de tres soldados israelíes en Líbano, ocurrido el lunes. Iba dirigida a Siria. "Se equivocan quienes creen que Israel será forzado por otros medios [que no sean las negociaciones] a hacer aquello que es contrario a sus intereses", señaló Levy, quien participaba en la Conferencia Multilateral sobre Oriente Próximo, celebrada ayer en la capital rusa."Espero que la sabiduría guíe a Siria y regrese a las negociaciones. La paz se logra cuando gente responsable se sienta a una mesa sin tensiones, sin amenazas, sin ultimátum y sin violencia", agregó.

Mientras Levy hacía este llamamiento desde Moscú, los aviones israelíes bombardeaban presuntas posiciones guerrilleras del movimiento proiraní Hezbolá en el sur de Líbano.

Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright -que tiene previsto entrevistarse hoy con el presidente interino ruso, Vladímir Putin-, llamó tanto a Israel como a Siria y Líbano a contenerse, y pidió a Damasco que use su influencia sobre Hezbolá.

La conferencia de Moscú -a la que asistieron representantes de 15 países, así como también de la ONU y la UE-, concluyó ayer con un acuerdo entre Israel y los países árabes para reanudar las negociaciones sobre cooperación económica, medio ambiente, agua y refugiados. También se decidió preparar una agenda para hacer posible la reactivación de las conversaciones sobre control de armas, que no se celebran desde hace casi cinco años. Siria y Líbano se niegan a participar en las conversaciones multilateras mientras no haya un progreso sustancial en las bilaterales.

"Hay acuerdo para las reuniones de cuatro grupos de trabajo que comenzarán a celebrarse a partir de mediados de abril", declaró ayer Amr Musa, el ministro de Exteriores egipcio. El hecho de que la conferencia se realice en Moscú es interpretado por el Kremlin como una demostración más de que "no existe ningún aislamiento de Rusia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2000