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El PP impide que Fraga explique en el Parlamento su relación con Martínez Núñez

Santiago de Compostela / León

El PP no va a dejar que la supuesta trama para matar al consejero gallego de Obras Públicas, Xosé Cuiña, derive en alboroto político. Los populares emplearon ayer su mayoría absoluta en el Parlamento gallego para vetar la comparecencia del presidente de la Xunta, Manuel Fraga, a quien la oposición reclama que explique sus relaciones con el constructor José Martínez Núñez, investigado por su presunta vinculación a la trama.La supuesta conspiración ha puesto a Fraga en una posición muy embarazosa. El consejero es una especie de ahijado predilecto de Fraga, secretario regional del partido hasta octubre pasado y uno de los candidatos a sucederle. Pero el presidente de la Xunta también es amigo de Martínez Núñez, a quien un sicario venezolano, Rafael Pérez Álvarez, relacionó antes de morir con el supuesto intento de asesinato. De hecho, nada más revelarse la noticia, Fraga se apresuró a divulgar que el constructor le había llamado para desmentir cualquier relación con el caso. "Aquí no ha pasado nada", sentenció el presidente de la Xunta.

BNG y PSdeG-PSOE pidieron el lunes la comparecencia urgente de Fraga para que aclarase sus vínculos con Martínez Núñez, las obras que éste ha recibido de la Xunta y si el constructor presionó a Cuiña para lograr contratos de su departamento. El propio Cuiña, sin dar nombres, ha relacionado la trama con intentos de influir en su política de adjudicaciones.

"Esperpento"

El PP, en una reunión de la mesa y la junta de portavoces de la Cámara gallega, se negó a la comparecencia alegando que el asunto está bajo investigación judicial y que no había tenido tiempo de examinar con detalle las solicitudes de la oposición. "Esto es un esperpento", protestó el líder nacionalista, Xosé Manuel Beiras, quien reclamó su derecho a recibir "información amplia" sobre la supuesta trama de "crimen organizado". "Espero que Fraga no esté intentando defender a un amigo", dijo Ismael Rego (PSOE), "pero si no tiene nada que ocultar, él mismo debería haber pedido comparecer. Somos noticia en todo el Estado, pero aquí no se habla de esto".

Por otra parte, el titular del juzgado nº 5 de Ponferrada (León), Manuel Barril, que investiga la relación entre la agencia de detectives D'Ajenti y Martínez Nuñez, tiene información de otro encargo que el sicario venezolano pudo realizar para dicha agencia. Se trata de la brutal paliza propinada en 1998 al industrial Claudio Marqués, que se relataba en la misma carta en la que el sicario revelaba la supuesta trama contra Cuiña ordenada por Martínez Núñez y que Rafael Pérez dejó a su viuda.

Las diligencias sobre la paliza fueron prácticamente archivadas por el juzgado número 2 de Ponferrada, pero el caso se ha reactivado ahora. El juez aún no ha llamado a declarar ni a los hermanos José Manuel y Timoteo Pintado Palomo, propietarios de D´Ajenti ni a Martínez Núñez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2000