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ENTRA EN VIGOR LA LEY DE EXTRANJERÍA

El Insalud prevé que se repartirán unas 80.000 tarjetas sanitarias

La nueva Ley de Extranjería reconoce el derecho a la asistencia sanitaria pública y gratuita de todos los inmigrantes empadronados aunque estén en situación irregular. Hasta ahora los extranjeros sin permiso de trabajo y residencia sólo podían acceder a la red de salud oficial a través de las urgencias hospitalarias o si eran menores de 18 años o mujeres embarazadas.Los adultos, salvo las gestantes, tenían vetada la entrada a los centros de atención primaria y especializada y tampoco disponían de la subvención en la compra de medicinas que tiene el resto de los ciudadanos. Eso les obligaba a recurrir a servicios sanitarios paralelos y, a menudo, peor dotados sobre todo en especialidades, que prestaban las organizaciones no gubernamentales para evitar que esta población quedase desatendida.

Ahora cualquier inmigrante que se empadrone en el distrito o municipio donde resida (algo que está el alcance de los sinpapeles porque para ello no se exije permiso de residencia) puede solicitar la tarjeta sanitaria. Con ella tendrá la misma asistencia que los españoles. Esta modificación, al provenir de una ley de rango estatal, afecta tanto al territorio que gestiona el Insalud como a las comunidades autónomas con los servicios de salud transferidos. Rafael Matesanz, director general de atención primaria y especializada del Insalud, estima que en todo el Estado, según datos oficiales, podrán beneficiarse de esta novedad legal 80.000 inmigrantes, el 40% de ellos (unos 30.000) afincados en zonas atendidas por el Insalud como Madrid. Las ONG elevan esa cifra de irregulares.

Cuánto gasto sanitario

"Lo que no sabemos es en cuánto se incrementará el gasto sanitario con estos nuevos beneficiarios, porque ignoramos a cuántas de estas personas las atendíamos ya en las urgencias hospitalarias", añade. Desde el pasado verano el Insalud ha concedido 10.971 tarjetas sanitarias a niños inmigrantes sinpapeles y otras 347 a embarazadas extranjeras en situación irregular.

"Calculamos que al servicio público de salud cada persona le supone un gasto medio anual de 116.000 pesetas en atención médica y unas 26.000 pesetas al año en medicinas. Sabemos que ningún inmigrante irregular recibía hasta ahora ayudas de farmacia pero no cuántos acudían a las urgencias", matiza Matesanz. "La mayor parte de los extranjeros que llegan a nuestro país son personas jóvenes y sanas. En algunos casos hay incidencia de enfermedades relacionadas con las condiciones duras de vida pero lo que encarece el gasto sanitario no es tratar una tuberculosis sino los padecimientos propios de la vejez, que estas personas no padecen por su edad".

La tarjeta sanitaria se puede solicitar en el centro de salud más cercano al domicilio presentando el certificado de empadronamiento, una fotocopia del pasaporte y una declaración de no disponer de cartilla de la Seguridad Social, así como una declaración de insuficiencia de medios económicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2000