El duelo Piqué-Marugán

El duelo dialéctico y casi personal que el ministro portavoz, Josep Piqué, y el diputado del PSOE Francisco Fernández Marugán mantienen durante toda la legislatura tuvo ayer un combate inesperado e improvisado durante la sesión de control al presidente del Gobierno. Cuando José María Aznar encaraba la parte final de su intervención de réplica a Luis Martínez Noval y le reiteraba por enésima vez que los socialistas sólo están ahora por "la búsqueda desesperada de un escándalo", se enzarzaron desde sus escaños, apenas separados por dos metros. El presidente del Congreso, Federico Trillo, tuvo que interrumpir la sesión para llamar al orden al diputado y al ministro. Fernández Marugán aprovechó la marea de abucheos y pataleos que se había generado por el enfrentamiento entre Aznar y Martínez Noval para soltarle en voz alta a Piqué: "Tengo mucha curiosidad por conocer cuánto te pagó de indemnización Ercros y Río Tinto cuando te fichó el Consejo de Ministros". Piqué se levantó, se dio la vuelta en su escaño y se dirigió con los brazos en alto al diputado del PSOE para exigirle calma y que se aplacase. Trillo intercedió inmediatamente para reclamar sosiego a ambos en medio de una gran bronca.

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Pero la cosa no acabó ahí. Concluida la sesión, y cuando Piqué dialogaba en los pasillos del Congreso con varios periodistas, detuvo a la diputada socialista catalana Anna Balletbó, con la que debatió sobre el enfrentamiento con Marugán. Se hablaron en castellano, pero en un momento de la conversación cambiaron al catalán, y en esa lengua Piqué expresó: "Dile a Marugán de parte mía que, además de ser un hijo de puta, que es el último que se puede referir a mis relaciones cuando yo estuve en una empresa privada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 01 de diciembre de 1999.

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