Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL 'CASO TELEFÓNICA'

La privatización de lo público

El agrio debate que sostienen el PP y el PSOE acerca de las opciones sobre acciones de Telefónica tiene un punto de coincidencia en el que queda claro que ningún partido ataca los cimientos de la economía de mercado y de la libre empresa. El debate es otro.El secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, precisa continuamente que no está en contra de que los directivos de empresas tengan este sistema de retribución. El problema está en las empresas recientemente privatizadas que han construido sus pilares y la parte más sustancial de su patrimonio con dinero de todos los españoles, en virtud del monopolio del que habían disfrutado durante décadas, como es el caso de Telefónica. El líder de IU, Julio Anguita, asegura, por su parte, que "con la privatización de algunas empresas muchos han entrado a saco en el botín del erario público. Hay una minoría que sigue medrando, amparada por el poder político y otros poderes". Y el secretario general de Nueva Izquierda, Diego López Garrido, muestra su preocupación ante "el escándalo" de las retribuciones de los directivos de Telefónica por el "pelotazo" que van a dar.

A la crítica general por estas retribuciones se añade que esta compañía tiene aún alguna actividad relacionada con el Ejecutivo y, por tanto, con todos los ciudadanos. "Las llamadas locales tienen tarifas fijadas por el Gobierno y los beneficios de Telefónica todavía dependen, en buena medida, de las tarifas que fija el Gobierno", dijo ayer Almunia en Onda Cero. El PSOE agrega que al presidente de Telefónica le ha nombrado el Ejecutivo, lo que abunda en la tesis de que no es una empresa normal cuyos directivos y propietarios pueden hacer lo que quieran.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 1999