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EL JUICIO DEL 'CASO BANESTO'

La defensa de Conde usa a Suárez como coartada en los 300 millones

La defensa de Mario Conde, que ayer comenzó su informe de conclusiones en el juicio oral del caso Banesto, prometió al tribunal que haría una descripción de los servicios prestados por el ex presidente de Gobierno Adolfo Suárez para justificar el pago de 300 millones de pesetas en 1989, pero al llegar el momento de hacerlo omitió una referencia a los mismos. El abogado Juan Sánchez-Calero negó que se tratara de un delito de apropiación indebida y que, en todo caso, el mismo estaría prescrito.

Sánchez-Calero hizo sobriamente lo que pudo en la primera parte de su informe. Mario Conde, explicó, ordenó a uno de sus directores generales, Martín Rivas, disponer 300 millones de pesetas para pagar al partido Dentro Democrático Social (CDS) unos servicios a favor de Banesto prestados por el ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez en 1989. El letrado puso de relieve la total coincidencia entre los testimonios de Rivas y de Conde sobre la llamada Operación retirada de caja de 300 millones, en el juicio oral, tras reconocer que el ex banquero había cambiado su declaración tras haber negado los hechos durante su larga declaración y los careos mantenidos con Rivas durante el proceso de instrucción del caso Banesto."Creemos que la confesión de Conde en este juicio ha sido plena y no sólo parcial como ha dicho el Ministerio Fiscal", explicó Sánchez-Calero. Según dijo, esta "confesión plena" de Conde se ha debido a la "experiencia negativa del acusado en otro procedimiento". En otros términos, por la sentencia condenatoria que dictó contra Conde la Audiencia Nacional, y que ratificó en casación el Tribunal Supremo, en el caso Argentia Trust o una apropiación indebida de 600 millones de pesetas, en 1990.

Por ello, presentaba cierta coherencia la promesa de Sánchez-Calero al tribunal, en varias partes de su informe, sobre la descripción que seguidamente haría de los servicios presuntamente prestados por Suárez.

Tras abordar la forma en que se dispuso el dinero en Banesto, el letrado dijo que desarrollaría a continuación cómo llegaron los fondos al partido CDS y qué servicios fueron prestados a favor de Banesto por parte de Suárez. A las siete y cinco de la tarde, al ver que quedaban los dos capítulos anticipados por Sánchez-Calero, el presidente del tribunal, Siro García, ordenó un descanso.

Al reanudarse la sesión, trodo estaba preparado, por fin, para saber qué gestiones había realizado Suárez, según había prometido el letrado de Conde.

"Vamos a desarrollar ahora los hechos en el punto en que lo dejamos", dijo el letrado. "Es decir, la relación de hechos que acreditan la existencia de un pago de Banesto al partido político CDS", añadió. El letrado se refirió a presuntas reuniones, a una lista de llamadas telefónicas aportada por la secretaria del ex banquero durante el juicio oral, a recordatorios para que Conde hablase con Martín Rivas, a contactos entre la secretaría de Conde en Banesto y el despacho de Adolfo Suárez, y otros asuntos.

En este contexto, de manera lateral, habló de la prueba de dos libros que apoyan la versión del ex banquero y de una presunta cena el 9 de febrero de 1989 donde Suárez le habría pedido al entonces gobernador del Banco de España, Mariano Rubio que aprobara las cuentas de Banesto del año 1989.

Parecía faltar el capítulo de los servicios prestados por Suárez, habida cuenta del anuncio que Sánchez-Calero había formulado. No hubo tal capítulo.

El letrado consideró, finalmente, que en todo caso lo que se enjuicia en esta operación es un delito de apropiación indebida simple de 300 millones -y no continuado, con dos extracciones de 150 millones cada una, según se le acusa -por lo que ya estaría prescrito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 1999