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La Bolsa de París se convierte en la primera de la zona euro al rebasar a la de Francfort

La permanente rivalidad entre Francia y Alemania ha encontrado ahora un nuevo campo de batalla. La Bolsa de París superó ayer por primera vez en su historia el listón de los 5.000 puntos y acumula una ganancia del 28,13% en el conjunto del ejercicio, lo que la sitúa en el primer lugar de la zona euro, por delante del potente mercado de Francfort, con 1,18 billones de euros. Londres sigue siendo el primer mercado financiero de Europa. La excepcional evolución de la cultura empresarial francesa en los últimos años, según los expertos, explica este éxito.

Francia, tradicionalmente partidaria de la intervención estatal en la economía, y donde el Estado ha mantenido una fuerte presencia en las grandes empresas, ha dado un importante giro en los últimos años. Ha mejorado y profesionalizado la gestión empresarial y ha alejado (hasta cierto punto) a los políticos de los consejos de administración, destacan los expertos. El resultado ha sido la cosecha inmediata de éxitos comerciales y, al final, la enorme revalorización de los títulos de las empresas en la Bolsa. Otros factores son la buena marcha en general de la economía francesa y la ausencia de tensiones inflacionistas (en octubre el IPC subió el 0,1% y es del 0,8% para los últimos 12 meses). El éxito de la Bolsa francesa al superar a la de Francfort, tradicionalmente la primera del continente europeo (sin contar Londres) tiene otra lectura. A Alemania siempre se le había considerado un gigante económico y un enano político (por lo menos hasta la reunificación en 1990), mientras Francia se reservaba un mayor papel político en el tablero europeo. Ahora París comienza también a mostrar su poderío económico.

Además de su propio récord, la Bolsa de París ostenta la mayor subida anual entre los mercados europeos, con el 28,13%, seguida muy de lejos por Francfort, que sube el 14,70% y también se sitúa en el máximo anual, y por Londres, con el 9,59%. Madrid sube un 5,61%, mientras que Milán pierde el 0,41%, y Lisboa, el 6,90%. Nueva York ganaba ayer más del 15%, y Japón tiene su índice Nikei en 34,14%, por encima del cierre del año pasado.

Detrás de esta subida de la Bolsa francesa está el buen comportamiento de su economía, con un crecimiento firme -se espera un incremento del PIB del 2,8% para el año 2000- y la casi ausencia total de inflación.

Otro de los aspectos en los que ha comenzado a destacar el mercado de valores francés es en la capitalización, que se ha situado en el primer lugar de las bolsas de la zona euro. Las empresas que cotizan en la Bolsa de París sumaban al día de ayer una capitalización (valor de las acciones al precio de mercado) de 1,18 billones de euros (196,33 billones de pesetas), superando a la Bolsa de Francfort. Al final de 1998 la capitalización de la Bolsa de París era de 837.061 millones de euros frente a los 930.841 millones de euros de Francfort. Ambas superan ahora el billón de euros.

Para los comentaristas franceses, las claves del buen momento de la Bolsa están en esa ausencia de presiones inflacionistas, las expectativas de estabilidad de los tipos de interés tras la reciente subida de medio punto por parte del BCE, la disciplina fiscal que impone el euro, el descenso del paro y el conjunto de fusiones de sociedades. Para los inversores, existe una clara diferencia entre la situación francesa y la de los grandes países de la UE, con la que se la compara.

Estos comentaristas destacan la fortaleza del mercado francés, a pesar de que en los últimos días el BCE ha subido en medio punto, hasta el 3%, los tipos de interés y de que se ha producido la dimisión del ministro de Economía Dominique Strauss-Kahn, responsable en buena parte del éxito de la economía francesa.

El índice CAC 40 de la Bolsa de París ha tardado año y medio en subir 1.000 puntos, desde el día 11 de mayo de 1998, en que llegaba a los 4.000, pero para ganar los 2.000 anteriores había tenido que esperar ocho años.

Dentro del buen momento de los mercados hay que encuadrar el descenso de las tensiones en torno a los tipos de interés, que han permitido una bajada importante de la rentabilidad de la deuda en el mercado secundario. El bono español a 10 años cerraba en el 5,19%, con un diferencial de 12 puntos por encima del bono francés y de 18 con el alemán.

El Tesoro español ha aprovechado la mayor tranquilidad de los mercados de deuda para rebajar la rentabilidad de las letras a 12 y 18 meses en la subasta celebrada ayer. Las letras a un año obtuvieron una rentabilidad del 3,496%, 0,160 puntos por debajo de la última subasta, que, con el 3,656%, fue el nivel más alto de este año.

La Bolsa de Nueva York, por otra parte, se mantenía con un resultado neutro después de publicarse el índice de precios industriales del mes de octubre. Los analistas esperaban un incremento del 0,1% y el dato ofrecía un descenso del 0,1%. La tasa subyacente subió el 0,3%, cuando también se esperaba un crecimiento del 0,1%, y esto afectó a la Bolsa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 1999

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