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Entrevista:JUAN ANTONIO ZÁRATE DIPUTADO FORAL DE HACIENDA DE ÁLAVA

"Dictar normas fiscales para marcar la diferencia nos está causando problemas"

En un despacho pequeño, con pocos cuadros y muchos papeles, el independiente puesto por el PP al frente del departamento de Hacienda de la Diputación Foral de Álava, Juan Antonio Zárate, vitoriano de 55 años, es un firme partidario del diálogo y la conciliación en el desarrollo del Concierto. Pregunta. ¿Va a jugar Álava a marcar la diferencia en cuestiones?

Respuesta. Hay unos órganos de coordinación que quieren homogeneizar la tributación en toda la comunidad. En todo caso, no es Álava la que ha marcado diferencias últimamente, sino Vizcaya. En Álava intentaremos llegar a acuerdos y cumplir el programa del PP. Nos gustaría que nuestras propuestas fueran aceptadas por todos. Si no, trataríamos de incluirlas en la normativa alavesa.

P. ¿Pero se va a buscar la diferencia por la diferencia?

R. Hay que adoptar medidas que sean interesantes para el territorio y los contribuyentes. No sólo el afán de diferenciarnos por diferenciarnos. Un ejemplo es el de haber limitado la obligación de hacer la declaración de la renta a contar con unos ingresos de cinco millones de pesetas. Está creando problemas que están aún pendientes resolver. La obligación de declarar estaba en un millón y medio, el Estado la estableció en tres millones y medio, y aquí pasamos a cinco. Eso es un afán de diferenciarse que está creando problemas.

P. ¿A partir de ahora, con quién se va a coordinar más Álava, con Guipúzcoa y Vizcaya o con la Hacienda estatal?

R. No se debe de mirar con esa perspectiva. Hay que ver qué es interesante para Álava, más que pensar de quién nos diferenciamos. La diferencia por la diferencia no es criterio para establecer normas fiscales.

R. ¿Álava está estudiando un cambio en el mínimo para declarar?

R. Ese cambio se está haciendo de forma coordinada y con simulaciones sobre lo que va a pasar con la recaudación. El límite para declarar va unido a la tabla de retenciones. Estamos aplicando el límite establecido en la nueva norma con la tabla de retenciones del impuesto anterior. Hay algo que no casa. Esta disparidad de normas nos está causando problemas recaudatorios.

P. ¿Se va a reformar?

R. Para cambiar el límite de declaración de cinco millones hay que ir a las Juntas.

P. ¿Irá ligado a una reforma de mayor calado del IRPF?

R. Puede ser peligroso establecer una modificación de una norma que acaba de entar en vigor y de la que no conocemos los resultados de su aplicación práctica. La primera declaración que se va a practicar será en mayo del año 2000. Hay que aceptar la norma tal y como está, y en todo caso, establecer algunas pequeñas correcciones. El otro día en las Juntas Generales hablé de un tratamiento más favorable a la adquisición de la vivienda para jóvenes, un compromiso electoral. También hay que arreglar las situaciones transitorias que se crean para las personas que compraron vivienda con arreglo a la normativa anterior [antes de 1999] y que ahora se les cambia. Hemos propuesto al órgano de coordinación tributaria una fórmula que parece que va ser aceptada, de forma que el contribuyente pueda optar entre utilizar las deducciones a las que tenía derecho con el sistema anterior o utilizar el actual. Así no se causaría perjuicio.

P. ¿Sería igual en los tres territorios?

R. Sí, porque el compromiso afecta igual a los tres.

P. Las normas se quieren negociar con las otras haciendas, pero si no hay acuerdos, ¿podremos ver normas diferentes?

R. No es mi voluntad y no es lo más recomendable.

P. Hasta ahora cuando las diputaciones hacían ruido el Gobierno vasco llamaba al orden. ¿Esto se ha acabado?

R. No sé si la situación era así. A mí me consta que en una de las negociaciones del Consejo Vasco de Finanzas de 1997 hubo situaciones muy tensas. El anterior diputado general estuvo a punto de dimitir por falta de entendimiento por culpa de la aplicación del fondo de solidaridad. Al final parece que todo se recondujo. En principio, nosotros defenderemos el tema de Álava, que es para lo que nos han elegido, pero tampoco con interés de marcar diferencias por marcarlas.

P. ¿Qué pasa con los recursos ante los tribunales? ¿Cuáles son los más conflictivos para la Administración central?

R. Los relativos a los centros de coordinación y el famoso crédito del 45% en inversiones de más de 2.500 millones.

P. El día 24 de septiembre usted se reunió con el secretario de Estado de Hacienda, Juan Costa. ¿Trató estos temas?

R. Era un día malo, porque presentaba los Presupuestos. El criterio del ministerio es desestimar una gran parte de los recursos, pero al final no se termina de hacer.

P. ¿Hablaba allí en nombre de las otras diputaciones?

R. Lógicamente.

P. ¿En ese sentido, la Diputación de Álava podría ejercer de intermediaria?

P. Sí. Para este tema y para otros de mayor calado, como el crédito fiscal. Creo que hay un afán negociador por las diputaciones y el Gobierno vasco.

P. ¿Habrá un antes y un después en la ejecución del Concierto tras los conflictos con la Unión Europea?

R. En cualquier caso, habrá un antes y un después. Esta situación que estamos viviendo marcará actuaciones. Soy optimista en cuanto al mantenimiento del Concierto Económico. Estoy menos de acuerdo con determinados usos. Habrá que ser más cuidadoso en las formas de planteamiento, en las consultas ante Europa y en los compromisos de notificación previa con el Ministerio de Hacienda, que no se han venido cumpliendo.

P. ¿Qué le parece la defensa del Concierto del lehendakari?

R. No está de más. Parece que no era el momento más oportuno para hacer aquella reunión cuando podía haber cambios en las diputaciones. En cuanto al contenido, para mí es importante la colaboración de las patronales, que están ofreciendo su apoyo. Porque una de las acusaciones que se hace a las ayudas fiscales es que son discriminatorias. Si el colectivo de empresarios entiende que no hay discriminación es un valor añadido importante de apoyo. Prefiero estos apoyos selectivos que las 500 firmas de todo pelaje.

R. Ahora que estamos fuera de la época electoral, ¿apoyaría el documento del lehendakari?

P. Lo leí detalladamente no siendo diputado y, salvo dos frases, lo hubiera suscrito. Tampoco, por lo que he oído, hubo una excesiva voluntad negociadora. Si cada uno hubiera querido cambiar una coma no habría acabado nunca.

P. Las administraciones vascas pretenden tener una cierta representación en Bruselas. ¿Cómo podría articularlo?

R. Creo que se está avanzando sobre eso y soy optimista. Que a las reuniones de los órganos comunitarios asistan, junto a la representación del Gobierno español, representantes de todas las comunidades autónomas en función de los temas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 1999