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RUGBY: Copa del Mundo

Lomu silencia Twickenham

El delantero neozelandés impone su ley ante Inglaterra en un partido vibrante

El Mundial vivió ayer su duelo más pasional en La Catedral del rugby, el estadio londinense de Twickenham. La selección de Nueva Zelanda, los All Blacks, ganó a Inglaterra en un partido parejo que desequilibró el delantero Jonah Lomu, el jugador más espectacular, en el segundo tiempo (30-16).El gran clásico que enfrenta al hemisferio sur con el hemisferio norte tenía en esta ocasión nuevos alicientes. Los All Blacks regresaban a Londres después de haber empatado y perdido en sus dos anteriores visitas. No ganaban desde 1991. Precisamente la época en que se inició el paulatino declive de la que fuera la potencia indiscutible del sur. Los maoríes no son aquel equipo de leyenda que parecía invencible en las décadas de los 70 y en los 80. Pero en Twickenham demostraron que son candidatos al título ante Inglaterra.

Rodeados por el canto envolvente de 70.000 ingleses que entonaban su himno bélico, el Sweet Chariot, los maoríes ejecutaron la Haka. La danza de guerra indígena que prologa cada uno de sus partidos precedió un choque de fuerzas equilibradas.

Los ingleses intentaron conservar la posesión de la pelota y evitaron las agrupaciones. Echaron mano de Wilkinson, su pateador (anotó 3 de 7 penalizaciones) y pusieron en práctica la máxima que se extendió entre los rivales de los All Blacks en el último decenio: se les puede vencer logrando más de un 40% de la posesión. Como respuesta, los camisetas negras aplicaron su receta: avanzaron por medio del apertura diestro Andrew Mehrtens, un pateador sensacional que puso el balón en territorio inglés en patadas perfectas durante toda la primera parte. Para culminar las jugadas, los All Blacks tenían la carta que los hace únicos. Su línea de ataque. Cuatro hombres que no tienen par en el rugby: Wilson, Umaga, Cullen y Lomu.

El último, el wing Jonah Lomu, un gigante de 1,96 metros de altura que corre por la banda izquierda sacudiéndose los rivales con una mano mientras con la otra sostiene la pelota ovalada. El líder inglés, Lawrence Dallaglio, intentó frenarlo. Pero ni con un rodillazo en la cara, evitó que anotara el segundo ensayo maorí, el que desequilibró el encuentro para el equipo del sur.Otros partidos de ayer: Fiyi, 38, Canadá, 22. Gales, 64; Japón, 15. Rumania, 27; EEUU, 25.

Hoy, en Escocia, se enfrentan España y Suráfrica.

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