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Ramón-Llin desaconseja nuevas roturaciones en la Vega Baja La consejera dice que no puede prohibir nuevos regadíos

La consejera de Agricultura y Pesca, María Ángeles Ramón-Llin, sostiene que las plataformas en defensa del río Segura no le han pedido formalmente que el Gobierno autonómico ponga coto a la creación de nuevos regadíos en la comarca de la Vega Baja. Aunque éstos lo reclamaran oficialmente "poco podríamos hacer", ya que las nuevas roturaciones "no requieren estudios de impacto ambiental", dijo. No obstante, aconsejó que no se planten más terrenos en estos tiempos de escasez de agua.

Ramón-LLin admitió que se ha producido un aumento de roturaciones, aunque éste "no es muy significativo". A su entender, hay que consolidar los regadíos ya existentes con nuevos sistemas de riego, como el goteo, sobre todo porque en estos momento "no está garantizada la rentabilidad de nuevas producciones agrícolas".La consejera expresó su preocupación por la falta de agua en la cuenca alta del Segura -8% de su capacidad de embalse- y señaló que con esos porcentajes se desaconseja la implantación de nuevas áreas de cultivo en la Vega Baja. No obstante, apuntó que la Consejería de Agricultura no puede prohibir la creación de nuevos regadíos, ya que éstos no requieren un informe de impacto ambiental. "Nosotros podemos invertir en embalses y en impulsar la transformación de los sistemas de riego para racionalizar el uso del agua", puntualizó.

Hay que tener en cuenta que gran parte de la superficie de cultivo en la Vega Baja se riega por el sistema tradicional, por anegación, con lo cual se desperdicia mucha agua.

El colectivo Pro-Río de Orihuela ha denunciado el incremento de las zonas de cultivo en la Vega Baja, en un momento en que ni siquiera hay agua para satisfacer los cultivos ya asentados en la comarca. Su presidente, José Antonio Muñoz Grau, culpa de ese aumento de roturaciones a la Administración, que "está creando expectativas de riego" con sus reiterados anuncios de trasvases. En vez de propiciar una sequía estructural, "la Administración debería garantizar de una vez por todas un caudal ecológico al Segura, procurar el riego a los cultivos ya asentados y eliminar cualquier atisbo de riesgo para las personas.

Los colectivos que reclaman el saneamiento integral del Segura han anunciado nuevas movilizaciones ciudadanas para que las promesas de la Administración "no queden en el olvido". Pro-Río sostiene que hay que acrecentar las protestas como única vía de contrarrestar "la fuerte presión empresarial y política que actúa negativamente con respecto a las reivindicaciones que estamos planteando".

La vuelta de las movilizaciones supone, de hecho, una ruptura de la tregua alcanzada entre Pro-Río y el presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, hace cuatro meses, en plena campaña electoral, cuando ambas partes sellaron un acuerdo por el que la Administración se comprometía a mejorar la calidad del agua del Segura.

A partir de ese polémico convenio se constituyó una mesa de seguimiento en la que están presentes los colectivos del Segura, las administraciones con competencias en el río y los alcaldes de varios municipios de la comarca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 1999