Entrevista:MARTA CORACHÁN [EP] PRESIDENTA DE LA CRUZ ROJA DE CATALUÑA

"Nuestra prioridad es atender siempre a las personas más vulnerables"

Manuel Corachán, el abuelo de la presidenta de la Cruz Roja de Cataluña llegó adolescente de Chile y comenzó a trabajar en una barbería de Sants mientras estudiaba medicina por las noches a la luz de una vela. En los años veinte ya era un cirujano reconocido y después fue nombrado consejero de Sanidad del Gobierno de Lluís Companys. Estalló la guerra y el doctor Corachán tuvo que marcharse al exilio con su familia. Primero a París y luego, a Venezuela. Hasta que el hijo del cirujano y padre de Marta Corachán decidió regresar "y se produjo la típica vendetta", explica su hija. "Aunque era médico", explica Marta Corachán, "también era hijo de quien había sido consejero del posteriormente asesinado presidente Companys. Y en lugar de mandarlo a los hospitales le mandaron al frente, en primera línea, en la guerra civil española. Y murió". Por entonces, Marta acababa de nacer. Al regreso de París, y tras los estudios primarios, cursó la licenciatura de enfermería en el Hospital Clínico y se especializó en dietética. Se casó, tuvo tres hijos y heredó de su abuelo unas acciones de la Clínica Corachán. El doctor Pi Figueras era el director y, junto a las acciones de Marta, se formó un núcleo compacto y reducido, el capital de la clínica, que fue la quintaesencia de la medicina privada. Hasta que, tras 12 años de llevar la gestión, decide que aquello no le va y que cree firmemente en el principio de que "la medicina debe ser pública y para todo el mundo. No se pueden cerrar las puertas, sino abrirlas". La emblemática y carísima clínica tardaría tiempo en abrirlas. Mucho antes, Corachán ya había mostrado su inmensa capacidad de dedicación a los "más vulnerables", cuando el doctor Orozco, presidente de la Cruz Roja en los años de la incipiente democracia, le propone su colaboración para democratizar una institución militarista y trasnochada. Así comienza la presidenta, junto a la actual directora del área de Comunicación de la Cruz Roja, Carmen Carles, una estrategia de lavado de imagen. Gracias a la publicidad consigue la reconciliación de los ciudadanos con una institución, hasta entonces, hostil. Lo primero fue eliminar las mesas petitorias, sin descuidar la atención a "los más vulnerables". Corachán, que acaba de ser nombrada vicepresidenta de la Cruz Roja en toda España, parece que siempre siente lo que piensa. Su mirada le alcanza ternuras imprescindibles para su labor. Sin esa sensibilidad exquisita y doliente no podría lograr que una institución, aparentemente anclada a unos sistemas obsoletos, adquiera el liderazgo democrático de la lucha por los derechos de una humanidad apaleada. Dice ella que "se trata de acciones concretas y con una gran carga de eficacia. Si en un pueblo detectamos una necesidad, la Cruz Roja la cubrirá porque es lo que necesita la población. Estuvimos junto a aquellas personas en Colombia, cuando la tragedia del huracán Mitch, o en el asalto a la embajada en Perú, cuando nuestro instituto fue el único interlocutor válido entre Sendero Luminoso y el presidente Fujimori. Es vulnerable el tema kosovar y allí estuvimos, y aquí estamos, en Tiana, desde el día que recibimos el encargo de la Generalitat para organizar la acogida de los 224 refugiados huidos de la guerra". Corachán asegura que "entre el dolor y el sufrimiento de tantos ciudadanos del mundo, la situación de la mujer no tiene comparación con la del hombre".¿Lo ha comprobado entre el grupo de los refugiados de Kosovo? "Está clarísimo que las mujeres son quienes llevan el mayor peso, ellas son las que se han trasladado con los niños, las familias, mientras los maridos están en el frente y en las guerrillas. Son ellas quienes deben tomar las grandes decisiones, como aquella mujer de 90 años que conocí en Tiana. Cogió el primer autobús que salía de un campo de refugiados y se vino con el nieto de cuatro años porque no tenía nada más. Sólo un hijo, internado en un manicomio de Turquía, porque se volvió loco cuando vio cómo su mujer era degollada delante de él". En los casos en los que las familias están desmembradas, con familiares desaparecidos o albergados en Valencia, Málaga, Suiza o Francia, la Cruz Roja realiza una laboriosa labor para reagruparlos. "Primero procuramos localizarles a través de mensajes entre las familias que se buscan. El Comité Internacional de la Cruz Roja ha creado una página web que distribuye a todos los centros de refugiados, lo que posibilita que los familiares perdidos por Europa se puedan reagrupar". Otro flanco del que ocuparse es el voluntariado, los expertos, los cuidadores en general y los efectos que pueda tener sobre ellos el inmenso drama humano al que están asistiendo. La presidenta esboza una sonrisa orgullosa: "Esto es lo más novedoso y hay que destacarlo porque la atención humana y psicológica a los refugiados también se extiende a los voluntarios puesto que ellos, ante tanta tragedia, también se hunden". Y ahora, tras esa paz incierta, toca el tema del regreso. El gran horror, del "ojo por ojo"... Sus vecinos, los serbios, los macedonios, los ortodoxos. "Nosotros, como institución, siempre nos apuntamos a lo que decida el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados: el retorno lo antes posible, pero siempre y cuando ellos quieran. Se trata de toda una cultura, una lengua, una tierra, aunque no hay que obviar que algunas familias lo han perdido todo y entiendo que prefieran iniciar una vida nueva aquí. Cuando, con Marta Pessarrodona, estuvimos en Bosnia, estábamos de acuerdo en que también el pueblo serbio nos daba pena. Su imagen pública, los malos de la película, un pueblo fanático y racista. Pero yo no creo que se puedan poner tales etiquetas a toda una población que también ha sufrido en carne propia la inmensa crueldad de un dicitador. Es terrible que sean ahora ellos las víctimas". La Cruz Roja que preside Corachán maneja un presupuesto de 11.000 millones de pesetas en el que se incluyen los gastos de los hospitales que dependen de la institución, cosa que "en fecha muy próxima, ya vamos a traspasarlos al Servicio Catalán de la Salud. Ya no tiene razón de ser que gestionemos este sector". En la última asamblea se puso un gran énfasis en la democratización de la organización. "En efecto. Y ésta ha sido la primera vez que la presidencia no ha sido nombrada por el Gobierno, sino por la votación de las bases. Y esta socialización se demuestra en la campaña de los derechos humanos en la calle y entre la gente más desfavorecida". Más vulnerable, le ratifico. Como, por ejemplo, su decidido esfuerzo en favor de las personas mayores, "para que nunca nadie esté solo". Para que, con el sistema de Teleasistencia Domiciliaria, cualquier ciudadano pueda apretar un botón y tomar contacto de inmediato con la Central Receptora que le ofrecerá la ayuda más eficaz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0006, 06 de julio de 1999.

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