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Batalla campal en Pamplona entre ultras y radicales de EH

Seis detenidos y cuatro policías heridos durante los incidentes

Pamplona / San Sebastián

La presencia del ultraderechista Ricardo Sainz de Ynestrillas en Pamplona provocó ayer por la tarde una verdadera batalla campal en el centro de la ciudad entre la policía y manifestantes de la izquierda abertzale, que se saldó con cuatro policías heridos y seis detenciones. Previamente, otro mitin de Ynestrillas a mediodía en Hernani (Guipúzcoa) generó también graves incidentes.Acompañado de una treintena de jóvenes seguidores de la Alianza por la Unidad Nacional (AUN), Ynestrillas llegó a las 20 horas al centro de Pamplona, la plaza del Castillo, donde durante 13 minutos pronunció un mitin desde su quiosco central. Este acto había sido previamente autorizado por la Junta Electoral de Navarra, a pesar de que a escasos cien metros de distancia Euskal Herritarrok (EH) desarrollaba en la plaza de toros su principal mitin de campaña en Navarra con unas 10.000 personas.

Ataviados con cascos y pañuelos que cubrían sus caras y enarbolando banderas españolas, los ultraderechistas respondieron con brazos en alto a los gritos de "asesinos" y "fascistas" que cientos de personas les lanzaban desde los porches de la plaza. Un impresionante despliegue policial protegía el acto electoral de la AUN, cuyos militantes se sacaban fotografías unos a otros con el brazo en alto. "Hemos entrado y salido hasta la cocina de vuestras ciudades y pueblos ondeando la bandera de España", clamó desafiante Ynestrillas. Mientras el líder ultra pronunciaba su diatriba, la policía comenzó a realizar cargas en las calles cercanas contra cientos de jóvenes manifestantes que se acercaban al lugar. Finalmente, la caravana de la AUN abandonó la plaza del Castillo y los enfrentamientos entre manifestantes y policías se generalizaron. Decenas de vehículos fueron cruzados en el centro de la capital navarra. Otros muchos resultaron con las lunas rotas. Hubo al menos dos personas heridas y trasladadas a centros hospitalarios y dos detenciones. Grupos de encapuchados volcaron contenedores y apedrearon a la policía, que empleó abundante material antidisturbios.

A pesar de que los dirigentes de EH Arnaldo Otegi y Patxi Zabaleta, entre otros, intentaron negociar una salida pacífica para los miles de personas que, finalizado el mitin de EH en la plaza de toros, querían abandonar el recinto, las cargas policiales en las inmediaciones fueron constantes y los asistentes al acto permanecieron durante casi una hora sin poder abandonar la plaza.

Antes de desplazarse a Pamplona, Ynestrillas y sus poco más de veinte seguidores se presentaron en Hernani a la una de la tarde, a la misma hora en que finalizaba el mitin electoral de EH en la plaza del Ayuntamiento. La junta electoral local había autorizado la concentración de los ultras, pero en el Barrio de La Florida, alejado del centro del pueblo, donde la habían solicitado. La noticia de su presencia creó desde la víspera un estado de alerta social que llevó al alcalde de Hernani, José Antonio Rekondo, a pedir calma a la población para no caer en la provocación

Los más de mil asistentes al mitin de EH no siguieron esta recomendación y una vez finalizado el acto recorrieron en manifestación el medio kilómetro que les separaba del lugar anunciado para la concentración de los ultras. La policía autónoma impidió a los ultras descender de los vehículos y optó por trasladarlos, entre insultos, piedras y objetos contundentes que volaban desde la calle y los balcones de las viviendas, a otro lugar más seguro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 1999