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Colomo estrena en Málaga una solvente comedia rodada en Cuba

La competición se cierra con 'Las huellas borradas' como clara favorita

La proyección, ayer por la noche, de Cuarteto de La Habana, de Fernando Colomo, una comedia ligera protagonizada por Ernesto Alterio, Mirtha Ibarra y Daisy Granados, clausuró la sección a competición de esta segunda edición del festival de Cine Español de Málaga, aunque no parece capaz de alterar los pronósticos, que se orientan en los mentideros del certamen por el claro favoritismo de Las huellas borradas, la emocionante película de Enrique Gabriel. Los premios se darán a conocer hoy, antes del estreno de Manolito Gafotas como filme de clausura.

El jurado no debería tener mayores problemas a la hora de elegir, porque las películas han sido pocas, y luego, porque hay una gran diferencia entre el filme de Gabriel y el resto de sus competidores, aunque algún osado se atreva apuntar hacia la bien resuelta Lisboa, de Antonio Hernández.Por lo que respecta a Cuarteto de La Habana, es un filme en la línea habitual de su director, Fernando Colomo. Es decir, una comedia resuelta con gracia, con un elenco de actores que funciona siempre y un guión que, construido sobre la falsedad y las mentiras más o menos obligadas, pone en funcionamiento las andanzas, encuentros y desencuentros de dos parejas de personajes cuanto menos curiosos.

El filme, que ha sido rodado casi íntegramente en Cuba, es agradable, aunque en él se manifiesten situaciones que están en el límite de la credibilidad. Los apuntes sobre la realidad cubana demuestran una mirada inteligente, construida tanto por la puesta en escena como por un guión que firman el propio realizador y el escritor cubano Julio Carrillo.

Tiene, y es ése su mérito principal, unos intérpretes de los que Colomo obtiene actuaciones sobresalientes: no sería de extrañar que entre ellos, sobre todo el trío de mujeres protagonista (las extraordinarias Mirtha Ibarra y Daisy Granados, amén de un auténtico descubrimiento, Laura Ramos), se dilucidaran los premios de interpretación.

El resto del palmarés, además de a la mejor producción, para intérpretes masculinos, femeninos, mejor dirección y del público, se anuncia complicado. Destaca el duelo entre los dos Alterio, Héctor, espléndido en Las huellas borradas, y su hijo Ernesto, protagonista con Colomo, sin olvidar a Sergi López en Lisboa o a Federico Luppi en Las huellas borradas y en Lisboa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 1999