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Una investigación con coartada

El biólogo español Enrique Martín Blanco pasó horas en un pequeño puesto de la exhibición de ciencia y tecnología complementaria de la conferencia de lanzamiento del V Programa Marco, dispuesto a explicar qué es la Morfogénesis en drosófila a quien se detuviese allí con un poco de curiosidad. Su proyecto-beca fue uno de los tres, entre 4.000 del IV Programa Marco, seleccionados como "proyecto de éxito" para ser presentado en Essen. Su trabajo realizado, bajo la dirección formal de otro español, Alfonso Martín Arias (Universidad de Cambridge, Reino Unido) ha cuajado en cinco publicaciones científicas de primera línea internacional.De cara al V Programa Marco, para continuar su investigación, que es de ciencia básica, Martín Blanco está pensando solicitar un proyecto relacionado con una posible aplicación. "Como hay que pegarse a la empresa para lograr los proyectos... pues esto se puede aplicar en el sistema de cicatrización en vertebrados, o en humanos en última instancia, y por lo tanto, en medicina", dice el biólogo. "Investigación con coartada", lo llama él. Pero tiene otro problema, porque él está trabajando ahora en España, en el Centro de Biología Molecular (Madrid), pero con un contrato de reincorporación, y en esa situación no puede pedir directamente un proyecto del V Programa Marco, así que tiene que buscar a alguien que oficialmente dirija su trabajo y solicite la financiación. Evidentemente, hacer una investigación "de éxito" y ser reconocido por ello a nivel europeo no es suficiente en España.

Red informática

La comunidad científica europea, o gran parte de ella, acaba de estrenar una nueva columna vertebral (backbone) de Internet. Se trata de TEN-155, una red que da acceso de alta capacidad (155 megabits por segundo) a 17 redes nacionales europeas de investigación, que se ha desarrollado en el IV Programa Marco de Investigación de la UE y fue inaugurada oficialmente en Essen. Por ella serán una realidad las nuevas tecnologías de red, como videoconferencias, vídeo en tiempo real, telefonía y televisión, que exigen mayor ancho de banda.De momento, es la comunidad científica la que podrá disfrutar de esta instalación; al fin y al cabo los investigadores han sido pioneros ya en la red electrónica mundial. TEN-155 está estructurada con circuitos y nodos de comunicaciones en Austria, Francia, Alemania, Holanda, Suecia, Suiza y Reino Unido. Mientras, España, Bélgica, la República Checa, Grecia, Hungría, Irlanda, Portugal y Eslovenia están todavía conectadas a sólo 34 megabits por segundo a ella. La nueva red proporciona también extensiones del servicio a Estados Unidos y otros continentes. El proyecto, de cuya gestión se encarga el consorcio europeo DANTE con sede en el Reino Unido, tiene como próximo objetivo aumentar en dos años la capacidad a 622 megabits por segundo.

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