_
_
_
_
Tribuna:
Tribuna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las tribunas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Tubería

JAIME ESQUEMBRE Cuán absurdo es pensar que las campañas electorales se limitan a los quince días oficiales que marca la ley. Eso pasa únicamente en países con solera democrática, pero aquí todavía festejamos la aprobación de la Constitución, cuando el que realmente la asume no necesita que cada año le recuerden sus bondades. La campaña electoral lleva semanas en marcha, y todo cuanto se diga o se haga deberá circunscribirse a esta impepinable realidad: el partido en el Gobierno, por vender, vende hasta el subsuelo, y la oposición, por norma, despotrica hasta del aire que respiramos, que parece más denso y alguna culpa de ello tendrán los que mandan. Lo del subsuelo no es broma. Resulta que el PP no sabía cómo puñetas hacer llegar al electorado de Alicante el mensaje de que ha invertido 17.000 millones de pesetas en obras para evitar inundaciones, una de esas actuaciones que se entierran, que no se ven ni hacen bonito ni suelen reportar votos. Finalmente a alguien le llegó la inspiración, y se le ocurrió invitar al personal al adentrarse de forma casi virtual en las alcantarillas para comprobar lo que se hace. Y en éstas se levantó una de esas carpas que tanto gustan al PP, que esconde en su interior un trozo de tubería visitable. Sí. Va en serio. Accede el visitante por la entrada principal de la carpa, pasea por el interior del colector (alfombrado para la ocasión), comprueba que su redondez es perfecta y la porosidad adecuada y se marcha por la parte de atrás. Por mucho menos actuaron los jueces en 1995 y ordenaron al ex alcalde socialista Ángel Luna desmontar una exposición sobre sus logros. Me pregunto si, conforme avanza la campaña, se organizarán excursiones en submarino para que podamos visitar los arrecifes artificiales instalados en la costa para evitar la acción devastadora de los arrastreros, o si nos subirán a todos en helicóptero para alcanzar una imagen global de sus proyectos. A lo mejor, hasta nos llevan a Port Aventura para que nos hagamos una idea de lo que será Terra Mítica. Los hay que, de momento, se contentan con visitar los colegios públicos. Allí no hay carpas, paneles ni presupuestos.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_