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Crítica:CRÍTICAJAZZ

Soledades

Soledad Jiménez con la Sedajazz Big Band. Palau de la Música. Valencia, 10 de diciembre.Coincidiendo con el Aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, Médicos sin Fronteras celebró un concierto a beneficio de Sudán. Para tal ocasión, Sole Jiménez, cantante de Presuntos Implicados y la gran orquesta Sedajazz prepararon un repertorio que revelaba la común querencia por lo latino, un terreno al que el pop y el jazz acuden con frecuencia pero donde rara vez confluyen. Ésta fue una de esas raras veces. No tan rara, si se tiene en cuenta el aluvión de músicas que ha alimentado a Presuntos Implicados en su carrera, y el espíritu abierto de Francisco Blanco Latino, director de la big band de Sedaví. El resultado fue algo insólito. Y es que tal planteamiento propicia una sorpresa constante tanto en el repertorio como en el tratamiento novedoso de canciones conocidas, pero que proceden de ámbitos muy dispares. Flor de Lis, del brasileño Djavan, la antiquísima Vereda Tropical, dos piezas del trompetista de jazz Michael Mossman, el Mediterráneo de Serrat, la Semilla Negra de Auserón y dos boleros tradicionales fueron abordadas desde una nueva perspectiva, con tantas dosis de riesgo como clara voluntad de estilo. Al escuchar los boleros, podía dudarse de si muchas de las canciones que ha interpretado antes Soledad Jiménez eran boleros, o si boleros como Pecado habían sido hechos para ella. Tal duda sólo puede desembocar en una conclusión: todo son soledades, es decir canciones hechas a la manera de Soledad Jiménez. Si faltaba alguna dosis de compromiso, Te recuerdo Amanda evocó al final la monumental figura de Víctor Jara, víctima clamorosa del golpe militar de Pinochet, cuya sola mención hizo brotar los aplausos en el rebosante patio de butacas del Palau.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998