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Un ex consejero de Banesto admite que era "casi imposible fiscalizar algunas operaciones" de Conde

El exconsejero de Banesto José Luis Oriol Ybarra declaró ayer, en el transcurso del juicio del caso Banesto, que "no podía imaginar la intervención" de la entidad por parte del Banco de España, porque ni la auditoría interna ni la externa de la entidad reflejaban el deterioro contable del banco, que conoció por la prensa, según Efe.

Oriol, quien declaró como testigo en la sesión vespertina del juicio, añadió que en el consejo del banco presidido por Mario Conde no se expusieron nunca las dificultades por las que atravesaba la entidad y reconoció que, a pesar de ser consejero, "era prácticamente imposible fiscalizar determinadas operaciones" efectuadas por Banesto.

Señaló que los motivos de la intervención fueron "políticos" y agregó que desconocía varios informes que aconsejaban vigilar el riesgo crediticio; entre ellos, el que advertía de las relaciones con el Grupo Oasis.

En la sesión de la mañana prestó declaración Gregorio Quesada, administrador de varias compañías inmobiliarias que realizaron operaciones con algunas sociedades instrumentales de Mario Conde y Arturo Romaní. Entre ellas destaca Data Transmision System, una de las empresas que participaron en la Operación Cementeras.

Además, Quesada manifestó que recibió 450 millones en enero de 1991 en dos cheques procedentes de las sociedades Longanor y Noractivos, vinculadas a Romaní.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de noviembre de 1998