NAUFRAGIO EN EL LAGO DE BANYOLES

El juez deja libres y sin cargos al patrón y al dueño del barco hundido

La juez de instrucción Montserrat Bastit decretó ayer la libertad sin cargos para el patrón y el propietario de La Oca, la embarcación que naufragó el jueves en las aguas del lago de Banyoles causando la muerte de 20 de los 141 jubilados franceses que viajaban a bordo.

El patrón del catamarán, Simó Rodríguez, y su suegro, Benet Gayolà, ambos socios de la empresa La Carpa, que explota varias embarcaciones de paseo del lago bañolense, declararon ayer por espacio de dos horas ante la juez instructora en calidad de imputados. Aunque quedaron en libertad, no se descarta que la magistrada decrete a lo largo de la investigación su encarcelamiento o alguna medida cautelar, según afirmó el juez decano de Girona, Carles Cruz.

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El contenido de la declaración de los dos socios no trascendió ayer, puesto que la juez instructora decretó el secreto sumarial. En unas declaraciones sin valor jurídico efectuadas el mismo jueves ante los Mossos d"Esquadra, tanto Simó Rodríguez como su suegro se autoatribuyeron el manejo del timón de la nave. Los dos socios de La Carpa, acompañados de sus abogados, Carles Monguilod y Jordi Salgas, entraron y salieron del edificio judicial por la puerta trasera y en coches camuflados. El juzgado les permitió gozar de estas medidas especiales para que pudieran "preservar su imagen", según explicó Carles Cruz.

Identificación de cadáveres

Las mismas medidas de protección recibieron los familiares de las víctimas que durante la mañana de ayer llegaron a los juzgados, en tres furgones policiales, para identificar los cadáveres depositados en las dependencias judiciales. Un equipo de psicólogos ofreció apoyo a los familiares que tuvieron que pasar por el mal trago que supone el reconocimiento de un pariente fallecido. Los familiares fueron recibidos por el juez decano, que les informó de su derecho a personarse en la causa judicial abierta por el trágico suceso. "No tengo constancia de que nadie, en estos momentos de dolor, haya expresado su deseo de presentar denuncia. Ya tendrán tiempo para reflexionarlo", indicó Carles Cruz.A primera hora de la tarde ya se habían identificado todos los cuerpos. Ello permitió que el equipo de forenses de varios juzgados de la provincia de Girona movilizados para la ocasión pudieran practicar las autopsias, un paso imprescindible para que la juez instructora pudiera autorizar la repatriación. La celeridad en la ejecución de todos estos trámites fue solicitada por la ministra de Turismo francesa, Michele Demesine, durante la breve entrevista que mantuvo en Girona con la juez Montserrat Bastit. Con toda probabilidad, los cadáveres podrán ser repatriados entre hoy y mañana. Ayer por la tarde salieron del aeropuerto de Girona en dirección a Nantes dos aviones con 50 familiares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 09 de octubre de 1998.

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