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Reportaje:

Fauna urbana

La fiebre por los itinerarios y recorridos a lo largo y ancho del casco urbano de Vitoria no sólo ha afectado a los amantes de lo monumental y turístico que, en pequeños grupos, salpican el centro de la ciudad todos los fines de semana. La ornitología, la botánica, la geología, la antropología y la arqueología son disciplinas que desde hace dos años tienen sus propios itinerarios. Los recorridos están organizados por el Instituto Alavés de la Naturaleza, organismo que dos o tres veces al mes convoca a los interesados en los secretos de la vida vegetal, animal y mineral para mostrarles lo que Vitoria y otras localidades del territorio de Álava ocultan junto al asfalto y entre sus edificios. Se trata de verdaderos amantes de la naturaleza a los que ni la lluvia ni el frío frena a la hora de salir a la calle, un sábado o domingo, a ver sapos, pájaros, algas o accidentes geológicos. 200 socios Nacido en 1973 y con más de 200 socios en cartera, el Instituto Alavés de la Naturaleza inició estos recorridos hace dos años, después de comprobar el éxito de itinerarios similares realizados para escolares y discapacitados. Con esta actividad, persigue "concienciar a la población de la importancia de los recursos naturalísticos a través de su conocimiento profundo". El último encuentro fue el pasado domingo y sólo cinco aficionados acudieron a la cita que les familiarizaría con la fauna de Vitoria. A lo largo de dos horas, los guías Elena Potes y Conrado Tejado mostraron y explicaron las características de las diferentes especies animales que pueblan el casco urbano de la ciudad. Petirrojos, mirlos, carboneros, nidos de avión común y herrerillos desfilaron ante los ojos y los prismáticos de los componentes del grupo. Más difícil lo tuvieron para ver a miembros de la especie de los anfibios y reptiles. En este sentido, Elena Potes explicó que aunque saben bien donde habitan estos animales no lo dicen "para no ponerlos en peligro dada la prevención que la gente tiene con estas especies". Pese a asomar su curiosidad al río Batán tampoco pudieron ver ratas de agua. Los aficionados sí tuvieron ocasión de conocer con profundidad a alguno de los integrantes de la fauna vitoriana que no pudieron ver con sus propios ojos, en una charla previa a la excursión. El sapo partero, que habita en el parque de la Florida y es herencia de "cuando el campo llegaba hasta el centro de la ciudad"; el sapo corredor, del que el instituto salvó más de 350 ejemplares de las charcas estacionales de Lakua, cuando hace dos años comenzó a construirse en la zona y se destruyeron los humedales, y la lagartija roquera, que sobrevive "medianamente bien" en suelo urbano, son los tres ejemplos más habituales de anfibios y reptiles del casco de Vitoria. Entre las aves, habitan en la capital alavesa ejemplares de verdecillo, "pájaro con un canto muy característico"; petirrojo; herrerillo común, "ave pequeña pero con muy mala leche"; salteador común, "ave insectívora que sube a los árboles gateando, no volando"; y el carbonero, "muy agresivos con sus congéneres". Tanto anfibios, como reptiles o aves son en general, concluyó Conrado Tejado, "especies de pequeño tamaño que se adaptan bien a un medio hostil como el urbano". El número de animales que normalmente consiguen ver los participantes de estos recorridos no sólo depende de la mayor o menor representación de la especie en el territorio, también de "la suerte, el tiempo y la atención". La conservación del medio natural o el catálogo de especies amenazadas son algunas de las cuestiones que tratan también las VIII Jornadas Divulgativas del Medio Natural, que empezaron ayer en Vitoria organizadas por la Diputación Foral y se prolongarán hasta el jueves en el Aula Araba. Las charlas serán impartidas en su mayoría por biólogos de diferentes asociaciones y de la Universidad del País Vasco. La que abrió ayer las jornadas versó sobre Izki, parque natural, zona que recientemente ha adquirido esta condición. La de esta tarde tratará sobre los murciélagos. Cuatro de las seis especies de murciélagos que habitan en Euskadi se hallan en vías de extinción debido a la presencia humana en su hábitat natural, como es el caso de las cuevas. Mañana se dedicará al uso público y la conservación del medio natural. "Uso público" En este sentido, Luis Javier Tellería, director del Medio Natural de la Diputación de Alava, apuntó que "hay que organizar el uso público del medio natural de una manera específica y especial, para conservarlo y, a la vez, hacerlo atractivo para el público sin dañarlo". Tellería certificó que los alaveses mantienen un "alto grado de respeto" hacia los parques naturales, que habría que ampliar a las zonas no protegidas. El jueves se presentará el catálogo de especies amenazadas y sus planes de gestión. El Gobierno vasco y las diputaciones elaboraron el año pasado este catálogo y ahora tienen que llevar a la práctica los 30 planes de gestión que han elaborado para las especies más necesitadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de mayo de 1998

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