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"Unabomber", condenado a cuatro cadenas perpetuas

Theodore Kaczynski, el ex profesor de matemáticas que se convirtió en un ermitaño y un activo terrorista contra el progreso, tendrá que pasar el resto de su vida en prisión, según dictaminó ayer un juez de la capital californiana, Sacramento. La sentencia consistió en cuatro condenas a cadena perpetua más 30 años de prisión adicionales por la muerte de tres personas y las graves lesiones causadas a otras dos.Kaczynski, de 55 años, reconoció el pasado enero ser Unabomber, el terrorista que desde una cabaña en las montañas envió entre 1978 y 1995 un total de 16 cartas y paquete bomba a otras tantas personalidades norteamericanas del mundo científico y empresarial. Kaczynski confesó para evitarse una condena a muerte, tras una serie de episodios rocambolescos en los que, para apoyar su reclamación de defenderse a sí mismo, intentó incluso suicidarse en prisión, utilizando como soga sus calzoncillos desgarrados en tiras.

Unabomber, que será enviado a una cárcel federal de máxima seguridad, publicó en septiembre de 1995 un manifiesto en The Washington Post y The New York Times. El entonces desconocido terrorista justificó sus atentados en nombre de la preservación de la humanidad y la naturaleza frente a las agresiones de la ciencia y la tecnología. En abril de 1996 fue detenido, después de que su hermano facilitara su pista a los agentes del FBI que le buscaban desde hacía más de tres lustros.

Mal defendido

Kaczynski hizo ayer una declaración antes de que el juez de Sacramento le leyera su sentencia. Dijo haber estado «mal defendido» durante su juicio y acusó al Gobierno de EE UU de haber llevado a cabo una campaña para desprestigiarle. «Al desacreditarme personalmente, han intentado desacreditar mis ideas políticas», dijo.Una docena de víctimas o familiares de víctimas del terrorista asistieron a la lectura de la sentencia. Susan Mosser, la viuda de un publicista de New Jersey fallecido en un atentado de Unabomber, contó cómo su hija había visto morir desangrado a su padre tras explotarle un paquete bomba cargado de tornillos y hojas de afeitar.

Kaczynski intentó suicidarse ayer en una celda de los juzgados de Sacramento (California) para protestar por el intento de sus abogados de presentarle como un perturbado mental. El terrorista ermitaño empleó sus calzoncillos, que desgarró en tiras con las que confeccionó una especie de cuerda. El intento de ahorcamiento se saldó con unos rasguños en el cuello.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de mayo de 1998