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España construirá un telescopio gigante

El Gobierno aprueba el proyecto del mayor instrumento astronómico de Europa

La construcción de un telescopio gigante español, un instrumento con un espejo de 10 metros de diámetro que será el mayor de Europa, ha sido aprobada por la Presidencia de Gobierno, que ha transmitido su decisión a la Oficina de Ciencia y Tecnología (OCYT) para su ejecución. El Grantecan, como se llama, se instalará en el observatorio de la isla de La Palma (Canarias), y estará listo en 2004. Costará 14.000 millones de pesetas, cubiertos en parte con fondos de la UE. Sólo funcionan en el mundo dos telescopios gigantes como éste, ambos en el observatorio de Mauna Kea (Hawai).

La OCYT, que dirige Fernando Aldana, ha confirmado a EL PAÍS que ha sido aprobado este proyecto -en el que se viene trabajando desde hace años- tras la evaluación científica y técnica de comités de expertos nacionales e internacionales. El Grantecan se ve como un programa de gran ciencia accesible para España, y además la opción adecuada para mantener la categoría internacional de los observatorios de Canarias. El retraso en la decisión de construir este telescopio había sido criticado esta misma semana por la revista Nature en un suplemento dedicado a España.Para su construcción, de momento, los presupuestos del Estado recogen 688 millones de pesetas en dos años, adscritos a la OCYT, y unos 4.000 millones de pesetas procedentes de los Feder y Regis (fondos europeos), los cuales exigen una cofinanciación española de otros 1.000 millones. Además, se cuenta con aportaciones del Gobierno de Canarias. Una vez aprobado el proyecto se puede formalizar la participación de otros países e instituciones extranjeras que ya han manifestado su interés.

"Actualmente trabajan 22 personas en el diseño del Grantecan, que está muy avanzado; se está cumpliendo rigurosamente la planificación del proyecto", comenta Francisco Sánchez, director del Instituto de Astrofísica de Canarias, institución que ha impulsado el telescopio. El director científico de este proyecto es José Miguel Rodríguez Espinosa.

Se calcula que aproximadamente un 65% de los contratos industriales del telescopio irá a empresas españolas. El resto corresponde al espejo, una pieza que en muy pocos sitios del mundo se puede hacer.

Los telescopios gigantes son un reto tecnológico alcanzado sólo recientemente, tras décadas en que no había forma de superar el tamaño límite, de poco más de cuatro metros de diámetro, del espejo que capta la luz de las estrellas. En realidad, el espejo del Grantecan será un conjunto de 36 espejos exagonales que actuarán a efectos ópticos como uno solo. Se trata del concepto revolucionario desarrollado para los dos telescopios Keck por el estadounidense Jerry Nelson, miembro del comité asesor científico del Grantecan.

Otra alternativa tecnológica son los cuatro telescopios gigantes VLT, que el Observatorio Europeo Austral (ESO) está construyendo en Cerro Paranal (Chile), cada uno con un espejo delgado pero de una sola pieza de 8,2 metros de diámetro. El primero está a punto de estrenarse. España no pertenece al ESO, pero el Grantecan puede suponer, además, la vía de acceso de los astrónomos españoles a la veintena de telescopios suyos en Chile.

La clave está en el intercambio de horas. La participación extranjera en el Grantecan podría rondar el 35%. Esto supondría que un 65% del tiempo de observación fuese español, tiempo que se considera más que suficiente para la comunidad científica nacional, de manera que se podría negociar con ESO hasta un 25% de las horas de observación.

El Grantecan será un telescopio óptico y de infrarrojos y muy versátil. Con él se podrán realizar desde estudios del universo profundo con implicaciones cosmológicas hasta observaciones más cercanas relativas a la formación estelar o búsqueda de planetas fuera del Sistema Solar. "La ventaja de un telescopio de este tamaño es poder hacer observaciones con alta resolución espacial, es decir, observar objetos muy lejanos o cercanos pero muy pequeños, con alta sensibilidad", comenta Carlos Eiroa, profesor de la Autónoma de Madrid y miembro del comité asesor científico del Grantecan.

La nueva OCYT, en Presidencia del Gobierno, tiene ya adscritas algunas grandes instalaciones científicas, como el buque oceanográfico Hespérides, y para el año que viene prevé asumir otras, como la participación española en la Administración Europea del Espacio y en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1998