El Gobierno de Jospin colocará en Bolsa el 20% de France Télécom y el 4% entre los empleados

El Gobierno francés sacará a Bolsa, previsiblemente el 20 de octubre próximo, el 20% de las acciones de France Télécom dentro de un programa de venta que alcanzará en las próximas semanas a un tercio del capital. En torno al 8% está destinado a Deutsche Telekom como intercambio de acciones y entre el 3% y el 4% para los empleados. La empresa está valorada en 200.000 millones de francos (unos cinco billones de pesetas). La noticia, anunciada ayer por el ministro de Economía y Finanzas, Dominique Strauss-Kahn, certifica el giro de los socialistas franceses en este terreno e instaura en el terreno de los hechos lo que el primer ministro francés, Lionel Jospin, ha dado en llamar el "realismo de izquierda".

La venta de un tercio del capital, justificada en las exigencias del desarrollo internacional y en la necesidad del intercambio de acciones con Deutsche Telekoni, comenzará el próximo día 22 y el precio de las acciones que saldrán a Bolsa será fijado el 6 de octubre. France Télécom dará a conocer hoy mismo sus resultados semestrales para facilitar a los analistas la estimación del valor de los títulos.La operación se completa con la entrega a Deutsche Telekom de un 7% u 8% de las acciones y la reserva del 3% o 4% destinado a los propios trabajadores de la compañía. El plan contempla una ampliación de capital, a la que no concurrirá el Estado francés. Dominique Strauss-Kalin adelantó que la parte del capital que quedará en manos estatales estará en torno al 63%, después de esa ampliación.

"El Estado francés continuará siendo claramente el socio mayoritario", subrayó el ministro de Economía ante las preguntas que ponían de relieve el malestar que estas medidas suscitan en los sindicatos de la poderosa empresa telefónica y entre los mismos militantes y simpatizantes socialistas. Durante la pasada campaña electoral, el portavoz del partido Socialista, François Hollande, proclamó tajantemente que los socialistas se oponían a una venta, "incluso parcial", del capital de France Télécom.

Malestar sindical

Strauss-Kahn afirmó ayer que, de acuerdo con las estimaciones al uso, el conjunto de la empresa está valorada en unos 200.000 millones de francos (unos cinco billones de pesetas). Subrayó que los beneficios de esta privatización parcial no serán incorporados al Presupuesto del Estado para 1998.

Pese al evidente malestar suscitado por la noticia, los sindicatos de la compañía se mostraron relativamente moderados, a excepción de la central comunista CGT, que ha instado a los trabajadores a movilizarse contra el acuerdo. Pero las huelgas masivas de hace dos años, convocadas en oposición a los intentos de reforma de su estatuto de funcionarios como paso previo a la privatización, no constituyen una referencia muy clara.

Aunque algunos de los dirigentes sindicales no renuncian a este recurso, determinante años atrás para paralizar los intentos gubernamentales, la noticia fue acogida con cierta resignación. No en, vano las filtraciones del informe sobre France Télécom, encomendado por Jospin al antiguo ministro Michel Delebarre, han ido preparando el terreno y asentado la idea.

El anuncio formal de la apertura del capital puso ayer término a una larga batalla iniciada en enero de 1991 con la creación misma de France Télécom. En 1983 y 1985, el Gobierno francés echó marcha atrás ante las huelgas masivas masivas de los trabajadores que se oponían a la reforma de su estatuto de funcionarios. Un año más tarde, el 29 de mayo de 1996, el Gobierno transformó France Télécom en sociedad anónima y estableció la posibilidad de sacar a la venta hasta el 49% de su capital.

En marzo último, el Gobierno del primer ministro Alain Juppé presentó el calendario de la privatización parcial de la compañía, pero al mes siguiente la operación se paralizó por la convocatoria electoral. Con la coalición de izquierdas y ecologistas en el poder, el proyecto quedó en suspenso a expensas del informe sobre el futuro de la empresa encomendado a Michel Delebarre. El calendario que este último contempla en su informe establece para primeros del próximo año la apertura del mercado francés a la competencia.

France Télécom, que emplea a 165.000 trabajadores (son funcionarios el 85%), es el cuarto operador mundial. El primero a nivel internacional, el japonés NTT, está parcialmente privatizado; el número dos, el estadounidense AT&T, es totalmente privado y el número tres, el alemán Deutsche Telekom ha sido privatizado, en una primera fase, en un 26%. El número cinco, el británico BT, está totalmente privatizado.La compañía francesa controla un parque de 32,9 millones de líneas telefónicas, 215 líneas por trabajador, por lo que su productividad es superior a la de BT y a la de Deutsche Telekom, aunque se sitúa un 10% por debajo de la media europea.

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