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TENIS: ROLAND GARROS

Hingis alcanza la gran final

La jugadora suiza ganó a Seles en tres mangas y confirma por qué es la número uno del mundo

Roland Garros vivió, ayer una semifinal apasionante, una final anticipada entre la número uno del mundo, Martina Hingis, y la número tres, Monica Seles, que tras este torneo alcanzará la segunda plaza de la WTA. Fue un partido lleno de buen tenis, emocionante, de una diversidad de golpes extraordinaria, aunque no exento de errores, que finalmente se decantó a favor de la tenista suiza que, a sus 16 años, demostró por qué ya ha alcanzado el cénit. El resultado, 6-7 (2-7), 7-5, 6-4, en 2 horas y 17 minutos, responde fielmente al desarrollo del encuentro. Cualquiera de las dos pudo haber desequilibrado la balanza a su favor, pero fue Hingis, mucho más asentada en la pista y con muchos menos años, la que finalmente lo logró. Hingis jugará la final contra la croata Iva Majoli (9ª), que ganó a la surafricana Amanda Coetzer (11ª) por 6-3, 4-6 y 7-5.Hingis se encontraba muy contenta tras su partido. "Es genial estar de nuevo en una final del Grand Slam", señaló. La suiza manifestaba no encontrase al cien por cien físicamente y tenía la impresión de tener calambres por todas partes, "aunque mi rodilla parece mejorar". Hingis se lastimó la rodilla al caerse de un caballo hace poco más de un mes.

La primera manga fue quizá la más irregular, aunque la tenista suiza empezó arrollando a su rival. Con 3-1 en el marcador, después de hacer un break a Seles en el primer juego, y un 30-0 con su servicio, se jugó una dejada absurda que la estadounidense supo aprovechar. A partir de ese momento, la situación fue tan pareja que hasta la posesión del saque pareció no tener importancia. Hasta en tres ocasiones lo perdieron ambas jugadoras. La igualdad llegó hasta la muerte súbita, en la que Hingis cayó con estrépito por siete puntos a dos. La potencia que ambas jugadoras imprimen a la bola, sumado a la ineficacia en el primer servicio, además de las 10 dobles faltas que cometieron entre las dos -cuatro Hingis y seis Seles-, fue uno de los motivos por los que las roturas del saque se sucedieron en todo el primer set. La suiza logró sólo el 59% de sus primeros servicios, mientras la estadounidense la superó por un pequeño margen, 62%. "He cometido demasiados errores en el primer set, sobre todo con la derecha", señaló Hingis. "Seles siempre estaba ahí y he tenido que cambiar mi juego. Se me estaba poniendo muy difícil, porque ella jugaba de forma muy agresiva y yo siempre estaba a la defensiva". La suiza manifestó que el de ayer había sido el partido de más nivel tras su lesión.

Pero Hingis, a pesar de ceder la primera manga, parecía más asentada. Movía una y otra vez a la estadounidense por toda la pista, pero sabía que para ganar tenía que jugar un excelente tenis, como, así fue. El segundo set se resolvió por 7-5 después de que Hingis rompiera por tercera vez el servicio de su rival en el undécimo juego.

Los dos tenistas, una estadounidense de origen serbio (Seles) y otra suiza de origen eslovaco (Hingis), jugaron un tercer set impresionante. Pero la edad, tal vez, pasó factura a Seles, que a sus 23 años, siete más que Hingis, no pudo concluir con eficacia algunos de los largos pelotazos que se intercambiaron. Hingis rompió el servicio de Seles en el tercer juego y supo mantener su ventaja hasta el final del encuentro. Se segunda bola de partido no la desaprovechó. Además, el viento en esta ocasión le favoreció. Un globo lanzado por Seles desde el fondo de la pista en una posición muy forzada se quedó cerca de la red y fue matado de revés de forma impresionante por la suiza para poner los dos pies en la final.

Resultados

Femeninos. Semifinales. Hingis (Suiza, 1ª) vence a Seles (EE UU, 3ª) por 6-7 (2-7), 7-5, 6-4. Majoli (Croacia 9ª), a Coetzer (Suráfrica, 11ª) por 6-3, 4-6, 7-5.

La jornada de hoy. Semifinales masculinas. 13.00 horas. Dewulf (Bélgica)-Kuerten (Brasil), seguido de Rafter (Australia)-Bruguera (La 2 y Eurosport).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 1997