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A bautizarse, que llega el demonio

Los niños colombianos han sido bautizados en masa por la creencia de que hoy nace el anticristo

Nadie sabe quién extendió el rumor; lo cierto es que en varios sitios del país, especialmente en Bogotá, una oleada de padres asustados golpea con desesperación a las puertas de las iglesias para que, con urgencia, se bautice a sus hijos. El rumor que generó esta avalancha dice que "el sexto día del sexto mes del último año que termine en seis de este milenio nacerá el anticristo". Los no bautizados no tendrán escapatoria: serán marcados en la frente con el número 666. Otra versión va más allá: "Todos los niños y todas las personas que no tengan este sacramento desaparecerán".Un día normal los bautizos no pasan de 600 en todas las parroquias de esta ciudad de casi siete millones de habitantes. El domingo pasado la cifra casi llega a los 20.000. "Es una mala interpretación que se está haciendo de un versículo del Apocalipsis de San Juan. Son sólo rumores. Los bautizos no deben ser cuestión de afán, se requiere preparación", se ha dedicado a predicar la Iglesia Católica. A través de informativos de radio y televisión varios sacerdotes han dicho que la alarma es el resultado de la ignorancia y que no hay motivo para temores. Pero no ha sido suficiente. Los teléfonos de las parroquias, especialmente en los barrios populares, no dejan de sonar.

"Yo les digo: 'Tranquilos, no pasa nada. El diablo existe desde hace tiempo", contó a EL PAÍS Rosa, secretaria del párroco del barrio Muzú, al sur de la ciudad. Según instrucciones de su jefe ella debe calmar a los feligreses y tratar de convencerlos de que nada malo pasará. Este sacerdote decidió hacer frente al rumor y se ha negado a impartir el sacramento. Sólo hasta el día 9, cuando pase todo, dará la bendición a nuevos cristianos.

Pero no todos actúan así. En la iglesia de Lourdes sólo el domingo se realizaron 250 bautizos. El padre Oswaldo Jaramillo, de un populoso barrio del este de la capital, decidió curarse en salud. Ante el alud de gente el pasado sábado optó por aceptar las peticiones de los que se inscribieran antes de las cinco de la tarde. Pero al día siguiente la Iglesia se llenó de inscritos y no inscritos. Bautizó a los que pudo -unos 100- y en una actitud salomónica decidió bendecir a todos, bautizados o no. "Yo les insisto en que al bautizo hay que llegar por fe, no por miedo; pero no los rechazó porque después dicen que la Iglesia no hace nada por ellos". Este párroco convocó a sus feligreses para un curso sobre supérsticiones que impartirá la semana próxima.

El terror por la llegada del anticristo está haciendo también estragos en el cercano país de Ecuador. Allí, toda la ciudad de Mitad del Mundo, a 25 kilómetros de Quito, la capital, está aterrada por el advenimiento de Mefistófeles el sexto día del sexto mes del año 1996. De acuerdo con versiones de pobladores de Mitad del Mundo, recogidas ayer por el diario Extra, bandas de jóvenes de 17 y 18 años de edad realizan rituales en los que encienden velas y entonan misteriosas oraciones. Aquí también se están registrando bautizos masivos y la Iglesia Católica ha difundido un llamamiento a la tranquilidad, aunque muchos atribuyen el jaleo a las acciones de jóvenes desequilibrados con ganas de hacer alguna que otra diablura.

El domingo pasado los informativos de televisión colombianos registraron bautizos masivos en varias iglesias. Ya se anunció que en estos días muchas parroquias impartirían la bendición en jornada continua. Ayer miércoles, víspera de la fecha señalada paria la llegada de la bestia, el temor aumentó. Haciendo oídos sordos a los comunicados católicos, los padres angustiados toparon desde tempranas horas las iglesias, aferrándose algunos de ellos al único bálsamo recomendado por su párroco: el agua bendita. Las más desorientadas son las embarazadas que que tienen para estos días la fecha del parto. "Dicen que el anticristo puede reencarnarse en cualquier niño que nazca el jueves a las seis de la mañana o a las seis de la tarde". Muchos sacerdotes repasan a toda prisa los libros sagrados con el objetivo de contar a sus feligreses el verdadero significado del triple seis para que tengan un 6 del 6 del 96 en paz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 1996