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El BNG aspira a entrar por primera vez en el Congreso

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) también espera vivir una jornada histórica. Según las encuestas, podría entrar por primera vez en el Congreso. Sus aspiraciones se centran en La Coruña y Pontevedra, donde amenaza al PSOE con arrebatarle sendos escaños superando la cota del 10% de los votos.En todo caso, las experiencias anteriores invitan a la cautela, ya que no sería la primera vez que el BNG se quedase a las puertas de obtener representación parlamentaria en Madrid. Una hipotética concentración del voto de izquierdas en el PSOE, el previsible ascenso de IU o una participación muy elevada podrían frustrar sus pretensiones.

Desde la dictadura, únicamente en 1986 se sentó en el Congreso un representante de Coalición Galega, formación que aglutinaba el galleguismo moderado. El BNG, de planteamientos más radicales, mantiene relaciones con Eusko Alkartasuna y Esquerra Republicana y propugna, más o menos veladamente, una alianza de fuerzas progresistas en torno al PSOE. José María Aznar y Manuel Fraga fueron el blanco de sus ataques durante la campana.

Juicio público a la Xunta

Los socialistas serían los más perjudicados por un eventual éxito del BNG. El PSOE, prácticamente, tiene ya un escaño perdido en Lugo, donde en esta ocasión se elige un diputado menos que en 1993 por el descenso de la población. Su campana se convirtió en un juicio público a la gestión de la Xunta, a la que acusa de incumplir las principales promesas electorales de Aznar, como el control del gasto, la transparencia en la gestión o el fortalecimiento de la función fiscalizadora.

No es la primera vez que recurre a ese discurso como mensaje central y hasta ahora nunca le ha dado resultado. El principal problema para el PSOE es que en Galicia no tiene una, sino dos opciones que le pueden arrancar votos por la izquierda, el BNG e IU, a la que los sondeos conceden también algunas posibilidades en La Coruña.

El PP gallego se juega bastante menos porque, consolidada su hegemonía, apenas aspira a sumar un escaño más a los 15 de 1993. Fraga ha jugado con una idea: la llegada de Aznar a La Moncloa permitirá a Galicia resarcirse de su "marginación" por los Gobiernos del PSOE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de marzo de 1996