Dimite la 'número dos' del Gobierno sueco por el caso de a tarjeta de crédito

Agencias

La viceprimera ministra de Suecia, la socialdemócrata Mona Sahlin, que estaba predestinada a ser la primera mujer en ocupar la jefatura del Gobierno de Estocolmo, anunció ayer su dimisión del cargo y su renuncia a suceder al primer ministro, Ingvar Carlsson, quien proyecta retirarse el año que viene. La prometedora carrera política de Sahlin, de 38 años, se ha visto truncada por el escándalo suscitado por el uso indebido de su tarjeta de crédito oficial, con la que pagó gastos particulares por un importe de 47.000 coronas (unas 875.000 pesetas). Una investigación judicial está en marcha por presunto fraude al Estado, a pesar de que la viceprimera ministra dimisionaria asegura haber reembolsado a las arcas públicas -"sólo con algún retraso"- la suma cargada a la tarjeta oficial, así como los intereses devengados.

Sahlin comunicó su decisión al Comité Ejecutivo del Partido Socialdemócrata, reunido ayer en Estocolmo. En una conferencia de prensa posterior aseguró: "Quiero que las cosas sean lo más fáciles posibles para mi partido, ( ... ) pero no tengo intención de abandonar mi carrera política y seguiré siendo una activa socialdemócrata". Sahlin conservará su escaño en el Riksdag (Parlamento sueco).

A su lado, Ingvar Carlsson lamentó la decisión de su número dos -a quien calificó como "una persona digna de confianza"-, aunque dijo que la comprendía. "El Gobierno debe concentrarse ahora en los asuntos importantes, como la lucha contra el desempleo o la Conferencia Intergubernamental Europea", zanjó la cuestión Carlsson, quien ha encargado la vicejefatura del Gobierno a la titular de Exteriores, Lena Hjelm-Wallen.

Vacaciones en el indico

Las normas sobre el uso de las tarjetas de crédito oficiales de los políticos suecos no están claramente definidas. Sin embargo, la fiscal general en funciones de Suecia, Solveig Riberdahi, cree que "existe fundamento para sospechar que Sahlin cometió deslealtad, abuso de poder y fraude".Durante las últimas semanas, la viceprimera ministra se tomó un periodo de vacaciones en las islas Mauricio para alejarse de los periodistas que la acosaban, en un intento de hacer olvidar el escándalo de la tarjeta de crédito. Aunque Sahlin dejó constancia de haber pagado con su propio dinero sus gastos de viaje, la prensa sueca se ha encargado de airear que el erario público tuvo que abonar las 60.000 coronas a las que ascendieron las dietas del asistente y los dos guardaespaldas que le acompañaron durante su descanso en el Índico.

El Partido Socialdemócrata sueco tiene previsto elegir al sucesor de Carlsson -que a sus 61 años es firme partidario de un re levo generacional en el Gobierno- en un congreso extraordinario que se celebrará el próximo mes de marzo. Hasta que surgió el escándalo, Sahlin era la única candidata.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites

Suscríbete aquí

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 10 de noviembre de 1995.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50