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El diseño de los organismos vivos recibe el Premio Nobel de Medicina

Galardón a tres biólogos por descubrir los genes que hacen moscas, ratones y personas

Dos biólogos estadounidenses y una alemana son los científicos galardonados este año con el Nobel de Medicina, por sus descubrimientos fundamentales en genética del desarrollo, en concreto, por haber identificado, entre miles de genes de los organismos vivos, aquellos pocos que son clave para su diseño, los responsables de su conformación. Los trabajos de Edward Lewis, Eric Wieschaus y de Christiane Nüsslein-Volhard revelaron que todos los animales se construyen esencialmente con la misma información genética y las mismas leyes, desde una mosca a un ratón o una persona.

Un año más la Academia sueca ha concedido el galardón de Medicina a la biología básica. Los tres premiados han sido elegidos, según palabras del comité Nobel, por sus descubrimientos sobre, "el control genético del desarrollo embrionario temprano". Lewis, de 77 años, hizo los hallazgos pioneros en los años cuarenta. Nüsselein-Volhard, de 52 años, y Wieschaus, de 48, estadounidense de origen suizo, un cuarto de siglo después.Los tres tienen en común haber elegido un campo de investigación considerado en su momento oscuro y poco prometedor por sus colegas y que, sin embargo, ha iluminado, la comprensión de los mecanismos más elementales del desarrollo de los organismos vivos. Entre los especialistas, el reconocimiento internacional a estos tres científicos es ahora unánime. Recibirán el Premio Nobel en EstocoImo el próximo 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel hace 99 años.

Lewis se enteró ayer de que le habían dado el Premio Nobel cuando iba en tren hacia Ascona (Suiza), para asistir precisamente a un congreso sobre los genes Hox cuyo papel clave él descubrió. "Estaba muy contento y emocionado", contó ayer, desde Ascona, el investigador español (Ginés Moráta. "Ed me comentó: Con tanta gente buena como hay, ¿cómo me han dado el premio Nobel a mí?". El congreso se ha convertido en una fiesta con champaña y canciones", dijo Morata, un especialista en genética del desarrollo, del Centro de Biología Molecular (CBM), en Madrid. El organizador del congreso, el suizo Walter Gehring, uno de los candidatos a este Nobel de genética, se tomó con deportividad la exclusión y felicitó calurosamente a Lewis.

Profesor emérito del Instituto de Tecnología de California (EE UU), Lewis empezó los trabajos por los que ahora ha sido galardonado en los años cuarenta, fascinado por las moscas del vinagre que, de vez en cuando, mutaban y desarrollaban un par extra de alas. Descubrió que esta duplicación se debía a la duplicación de un segmento entero del cuerpo y se puso entonces a estudiar la base genética de las malformaciones.

'Reina de las moscas'

Nüsslein-Volhard que dirige, desde 1985, la división de genética del Instituto Max Plank de Biología del Desarrollo, en Tübingen (Alemania), declaró ayer que lo primero que iba a hacer con el dinero del premio (tina tercera parte de los 125 millones de pesetas) es comprarse un coche. Celebró el premio con los investigadores de su laboratorio que la apodan la reina de las moscas, y se puso inmediatamente a trabajar, informa AFP.Ella hizo los trabajos por los que ha recibido el Nobel con Wieschaus, en el Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL), en Heidelberg (Alemania). Fue hace 15 años y su investigación no se consideró suficientemente interesante para un centro de esa categoría, recuerda Peter Lawrence, biólogo británico que siguió muy de cerca los acontecimientos. Wieschaus entonces regresó a EE UU y ahora es profesor de la Universidad de Princeton (New Jersey). "Estoy muy orgulloso", declaró ayer desde su domicilio. "Lo que cuenta sobre todo", dijo, "es que con este premio se reconoce la importancia de la investigación básica en medicina". El científico precisó que puede pasar mucho tiempo hasta que se encuentre una aplicación concreta de su trabajo.

Aunque han trabajado básicamente con moscas del vinagre (Drosophila melanogaster), animales predilectos en los laboratorios de genética por lo fácilmente que se logra hacer mutaciones en ellos y seguirlas a lo largo de muchas generaciones, los tres investigadores han abierto una nueva vía que debería contribuir a explicar las malformaciones congénitas humanas", proclamó ayer el comité que otorga cada año los premio Nobel.

Orden en los cromosomas

Estudiando la Drosophila, Lewis, descubrió cómo los genes dirigen el desarrollo ulterior de cada segmento en la mosca del vinagre. Encontró que los genes están dispuestos sobre los, cromosomas en él mismo orden que los segmentos del cuerpo que ellos controlan. Por su parte Nüsslein y Wieschaus pudieron identificar y clasificar un pequeño número de genes que tienen un. papel clave en la determinación del plan de organización del cuerpo y sus segmentos."La práctica totalidad. de los. laboratorios de drosófila han estado trabajando en estos genes durante los últimos años", señalaba ayer Ernesto Sánchez-Herrero, del CBM. Sobre los genes Hox, el grupo de Morata, del CBM, realizó experimentos que contribuyeron a aclarar su organización, ya en los años ochenta. Varios genetistas españoles han coincidido en señalar que la importancia de estos genes . es. que revelan que las conclusiones que, se alcanzan en organismos modelo como la mosca, pueden luego utilizarse en muchos seres vivos, incluidos también los seres humanos.

"Las investigaciones galardonadas revelan el plan maestro de la construcción de un ser vivo", declaró ayer Juan Modolell, investigador del CIBM, "y los mecanismos por los que una célula huevo llega a ser un animal completo". Este científico destacó los trabajos pioneros de Lewis con los genes Hox, que "confieren identidad a las distintas partes del cuerpo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 1995