GUERRA EN LOS BALCANES

Clinton envía emisarios a Europa con 'nuevas ideas'

El presidente norteamericano, Bill Clinton, envió ayer a Europa a dos de sus principales asesores en política exterior para discutir nuevas ideas que conduzcan a iniciativas diplomáticas para resolver el conflicto de los Balcanes. Anthony Lake, consejero de Seguridad Nacional, y Peter Tarnoff, subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, tienen previsto visitar Londres, París, Bonn y, tal vez, Roma y Moscú. Un funcionario de la Casa Blanca asegura que pondrán sobre la mesa "muchas nociones concretas, no sólo sobre cómo sacar del callejón sin salida al proceso de paz, sino también con propuestas viables". "Necesitamos desesperadamente que se logre algo para el 1 de septiembre", dijo otra fuente. "Ya hace mucho tiempo que pasó el tiempo de los seminarios sobre Bosnia".La política ambigua de Clinton ha venido siendo criticada, no sólo por los republicanos que dominan el Congreso, sino también por miembros de su propio partido, el demócrata, y sus consejeros políticos saben que una reputación de indecisión constante puede ser una carga en la campaña presidencial de 1996. El viaje de Lake y Tarnoff representa un esfuerzo para combatir esta imagen.

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Los emisarios presidenciales llevan en su cartera modificaciones al mapa de partición de Bosnia que los bandos combatientes han rechazado. Además, Clinton considera seriamente la posibilidad de proponer la sustitución de la actual fuerza de paz de la ONU, si fuera necesario, con algún otro contingente militar que intervendría activamente en apoyo del Gobierno bosnio de mayoría musulmana. Las primeras reacciones de los aliados han sido positivas, según un especialista en asuntos de Bosnia, "pero puede que no estén de acuerdo en todo y podría haber perfectamente aspectos en los que Estados Unidos decidiese pronto ir solo en el frente diplomático".

Los aspectos generales de esta nueva orientación fueron aprobados el pasado lunes en una reunión presidida por Clinton, como resultado de semanas de reevaluaciones de la situación del conflicto balcánico. En esos estudios han participado el equipo de la Casa Blanca, el Pentágono, el Departamento de Estado y la Agencia Central de Inteligencia (CIA). El origen de la iniciativa es la percepción del presidente de que la crisis balcánica amenaza con escapar a todo control, con peligrosas implicaciones para él mismo.

La pasada semana se abrió una brecha en el liderazgo de los serbios de Bosnia-Herzegovina con la pugna entre Radovan Karadzic y Ratko MIadic, mientras Croacia lanzaba una fulminante ofensiva para recuperar Krajina. Ello abrió nuevas oportunidades. "Los acontecimientos sobre el terreno permiten que se pueda intentar nuevamente que se reanuden las conversaciones", asegura un funcionario del Departamento de Estado. "Los serbios están corriendo un poco, pero eso no durará para siempre. Por eso hemos decidido enviar a muchachos del más alto nivel a Europa para dar un buen empujón al asunto", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 09 de agosto de 1995.

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