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GENTE

LAS DIFICULTADES DE SER MUJER Y FISCAL

Marcia Clark, la fiscal que se ha convertido en una de las estrellas del juicio de 0. J. Simpson, ha rechazado trabajos mejor pagados, como abogada, porque cree en la justicia y está a gusto en su puesto de fiscal en el condado de Los Angeles, pero el hecho de ser mujer le está costando muy caro. Clark tuvo que responder primero a las críticas sobre su físico: para ello, cambió de maquillaje y se compró cinco vestidos nuevos, más "femeninos", para caer mejor al jurado y dar otra imagen en televisión. Ahora debe responder a un ataque más personal: su incompetencia como madre. En un golpe bajo: su ex marido, Gordon Clark, reclama la custodia de sus dos hijos, de 3 y 5 años, y lo justifica por la ausencia constante de Marcia Clark del hogar debido a las exigencias de su trabajo. Gordon Clark, que asegura no poner en duda "la capacidad intelectual" de su ex ni "su competencia tremenda como abogada", explica que está guiado por las mejores intenciones: "No quiero que mis hijos sigan sufriendo porque su madre nunca está en casa" ' afirma Clark en la reclamación, "y cuando está, sigue trabajando y nunca tiene tiempo para estar con ellos". Gordon, por cierto, gana la mitad de lo que Marcia. Los Clark entablaron los trámites del divorcio el 9 de junio de 1994, tres días antes de que se descubrieran los cuerpos de Nicole Brown Simpson y Ron Goldman y antes también de que se desencadenara la fiebre del juicio. Por el momento, la fiscal hace frente al espectacular equipo de abogados de la defensa con brillantez y serenidad. Algo de esto le hará falta ahora para contrarrestar la petición de su marido-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 1995