AJEDREZ

"Somos víctimas del sexismo"

Las ajedrecistas se lamentan del olvido que padecen en España

Nadie les hace caso, a pesar de que han logrado éxitos internacionales. Ayer, sin ir más lejos, eran el equipo occidental mejor clasificado (13º sobre 80) en la Olimpiada femenina que se disputa en Moscú. Nieves García, María Luisa Cuevas, Lutgarda González y Mónica Calzetta no pueden vivir del ajedrez pero infunden respeto cuando se enfrentan a las jugadoras del Este. "Somos víctimas del sexismo en España", aseguran.Además de la medalla de bronce en Haifia (Israel), en 1976, con la ausencia de la URSS y sus satélites, las mujeres españolas lograron el 60 puesto en Buenos Aires-78 (allí sí estaban todas las favoritas); en total, han terminado entre los quince primeros países en siete Olimpiadas. También compartieron hace dos años, en Debrecen (Hungría), el 5º lugar en el Campeonato de Europa. Cuevas, Calzetta y Mónica Vilar contribuyeron además a la medalla de oro que España logró en Amberes-92.

García, de 39 años, esboza un gesto de nostalgia cuando recuerda lo cerca que estuvo de ser candidata al título mundial en 1.982: un fallo en el momento crucial la relegó al 4º puesto en el Interzonal de Tblisi (Georgia), donde se clasificaron las tres primeras; ella era entonces semiprofesional y estaba entre las veinte mejores del mundo. Pero sus condiciones de juego eran deprimentes: "Me preparaba sóla y me buscaba la vida mientras mis rivales de élite contaban con dinero, entrenadores y una enorme protección estatal", señala al revivir sus andanzas en soledad por recónditos países. En 1985, un periodista español tuvo que rescatarla del hotel Sport de Moscú porque- los funcionarios del KGB no la dejaban salir.

Esas carencias la obligaron a utilizar su título de geóloga y a trabajar en un observatorio metereológico, donde aún se gana la vida. Cuevas (29 años), González (32) y Calcetta (22) se dedican, por ahora, casi en exclusiva al ajedrez; pero no ven ninguna perspectiva halagüeña y, de hecho, apenas juegan torneos: el último internacional en España fue hace diez años, en Playa de Aro (Barcelona).

El gran maestro Juan Manuel Bellón, de 44 años, un trotamundos del tablero con enorme experiencia, es el nuevo entrenador de la selección femenina. Aunque se le ve ilusionado porque sus chicas lo están haciendo bien en Moscú, sus palabras denotan amargor: "Con el presupuesto de uno de los cien torneos internacionales que se disputan en España cada año se puede organizar uno femenino. A continuación, tendríamos las puertas abiertas para hacer intercambios".

Bellón lamenta que la prensa española ignore el ajedrez femenino, y aporta un reciente ejemplo de gestión machista: "Se planeó una concentración preolímpica. Como los hombres no querían o no podían ir, se canceló la de las mujeres". El seleccionador pide "sesiones intensivas de entrenamiento durante una semana cada tres meses y un seguimiento permanente de la preparación técnica" para aspirar a grandes éxitos. El futuro le preocupa: "El auge del ajedrez masculino produce estímulos piara los niños españoles con talento. Para las niñas, el panorama es desalentador".

A pesar de que las victorias de mujeres sobre hombres casi han dejado de ser noticia, aún tienen que oír con frecuencia frases hirientes -"¡Qué chollo, me ha tocado con una chica!- cuando los varones comprueban el sorteo. Por no hablar de algunas reacciones tras las derrotas; un profesional asiduo a torneos españoles le dijo una vez a Calzetta: "Has ganado bien, pero me siento como si me hubieras desvirgado".

Sobre la firma

Leontxo García

Periodista especializado en ajedrez, en EL PAÍS desde 1985. Ha dado conferencias (y formado a más de 30.000 maestros en ajedrez educativo) en 30 países. Autor de 'Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas'. Consejero de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) para ajedrez educativo. Medalla al Mérito Deportivo del Gobierno de España (2011).

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS