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El cajón de sastre de Bellas Artes

El arquitecto Antón Capitel califica de "cajón de sastre" el destino del edificio del Museo de América, proyectado por Luis Moya y Luis Martínez Feduchi en 1942. Ejemplo de arquitectura nacionalista de la posguerra, estuvo dedicado a Museo de América entre 1965 y 1981, con un proyecto inacabado y acosado por distintas dependencias de Bellas, Artes, como el Museo de Reproducciones Artísticas, la Escuela y el Instituto de Restauración, a las que se sumó en los años cincuenta la iglesia parroquial de Santo Tomás de Aquino, siendo Ruiz Giménez ministro de Educación Nacional. En esta parroquia universitaria fueron célebres los sermones de Jesús Aguirre, hoy duque de Alba, y las bodas de progres. Hoy, la presencia más espectacular es el Faro de Moncloa.Demostrar que un edificio de esquema historicista se convierta en un museo moderno ha sido el interés del proyecto, según Antón Capitel, que entre 1984 y 1992 tiene una amplia historia de cambios, presupuestos, objetivos e indecisiones ministeriales. Cuenta hasta cuatro proyectos sucesivos. La rehabilitación, con el proyectado patio neorenacentista, ha sido fiel al espíritu de Moya (Universidad Laboral de Gijón), con sus bóvedas de ladrillo, algunas nervadas de 12 metros de luz, hechas en un tiempo de escasez de hierro y cemento. A los 1.200 millones de la reforma se han unido 425 millones de la instalación museográfica, de Macua y García Ramos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 1994