10.000 voluntarios en Cataluña

La colaboración desinteresada, de unos 10.000 voluntarios, que en ocasiones, por falta de preparación o por su arrojo, ponen sus vidas en peligro, ha evitado la tragedia en los bosques catalanes fuera aun mayor.Los múltiples incendios que han ardido esta semana en Cataluña sobrepasaron la capacidad de los 4.000 bomberos de la Generalitat. La clave ha estado en los ayuntamientos afectados por el fuego, que organizaron, canalizaron y distribuyeron a la gran multitud de jóvenes y no tan jóvenes que se han puesto a a su disposición, tal como se había aconsejado desde el Instituto Catalán del Voluntariado.

En las comarcas del corazón de Cataluña -Bages, Beguerdá y Osona- bomberos y fuerzas de seguridad trabajaron codo con codo con cientos de colaboradores espontáneos y miembros de la Cruz Roja. Colaboradores, la mayor parte de ellos jóvenes y entre ellos, numerosísismas chicas.

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En aquellos focos pequeños a los que los bomberos -los profesionales de la extinción- no podían acudir porque estaban dedicados a fuegos mayores, los voluntarios han sido los culpables de que no pasaran a mayores. Eso sí, trabajaban sin ninguna dirección ni medio.

Fueron precisamente estos fallos de coordinación los que provocaron críticas contra el sistema de la Generalitat por el peligro a que se vieron sometidas personas sin preparación para luchar en condiciones contra el fuego.

En La Ametlla del Vallès, la policía de Granollers y los ayuntamientos cercanos tuvieron que cargar sobre sus espaldas y las de los voluntarios la responsabilidad de actuar, en algunos casos, en las primeras líneas de fuego, puesto reservado a los profesionales. En cambio, el sargento Josep Miquel Escribà, de la policía local de Granollers, aseguraba: "Los voluntarios han realizado básicamente tareas de apoyo, terminando de rematar los fuegos". Pero, acto seguido, Escribà admitía que los voluntarios tuvieron que intervenir directamente, "porque nos encontramos solos". Toda la coordinación se había hecho desde los ayuntamientos de la zona. En estos días se han llenado varios autocares de voluntarios". Iniciativas como esta se repitieron en todo el ámbito asolado por el fuego. Un contingente del personal de parques y jardines de L'Hospitalet de Llobregat se desplazó ayer a Puigreig (Berguedá) para colaborar en la extinción del fuego que amenazaba al pueblo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de julio de 1994.

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