Sobre la barbarie
Mi consciencia llora aún por las gentes de los Balcanes y a la vez por las de Ruanda y Burundi. Y por las de tantos otros lugares más. Es un paseo por la línea que desdibuja el hombre en animal, en bestia y salvaje. A menudo, breves espejismos me permiten creer que eso forma parte de otro mundo, de otra realidad. Que nuestro Primer Mundo ha borrado ya esa barbarie de su propio avanzar.Pero al despertar del fugaz sueño la memoria me remite de nuevo a esa triste noticia que sólo alcancé a encontrar, varios días después, en EL PAÍS, pequeña, poco vistosa, ignorada: nuestra "justa" guerra en Irak, para defender una dictadura que aún sigue ahí, de otra que tampoco se doblegó, dejaba atrás 170.000 muertos. Seis cifras de muertos que no fueron apenas noticia porque era nuestra propia barbarie y no la de los de más allá.-
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































