GUERRA EN LOS BALCANES

Acuerdo para abrir dos corredores aéreos desde Croacia hacia Tuzla

Los representantes civiles y militares de la ONU en la antigua Yugoslavia alcanzaron ayer un acuerdo con Radovan Karadzic, el líder de los serbios bosnios, para establecer dos corredores aéreos hacia Tuzla, uno desde la capital croata, Zagreb, y otro desde la también ciudad croata de Split. Ayer fue una jornada de sobresaltos en la guerra bosnia cuando corrió la noticia de que aviones serbios habían bombardeado la ciudad musuImana de Maglaj. Los serbios lo desmintieron y la OTAN se apresuró a informar que no tenía pruebas de que el espacio aéreo bosnio hubiese sido violado.

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El acuerdo sobre los corredores aéreos hacia Tuzla fue negociado con Karadzic en Pale, la capital de la autoproclamada República Serbia de Bosnia, por el representante especial de la ONU en la antigua Yugoslavia, Yasushi Akashi, y el jefe de las fuerzas de la ONU en Bosnia (Unprofor), general Michael Rose. Según la agencia oficial serbio-bosnia, Karadzic habría dado garantías de seguridad para la utilización del aeropuerto.Los reponsables militares y civiles de Tuzla dijeron ayer que aceptaban el despliegue de observadores militares rusos en el aeropuerto siempre y cuando "se comporten como soldados de la ONU y no como soldados rusos". Se espera que los cascos azules se hagan cargo rápidamente del aeropuerto, situado al alcance de los cañones serbios, y se establezcan puentes aéreos para suministrar ayuda a la población del norte de Bosnia.

La situación se complicó ayer cuando Radio Sarajevo, bajo control musulmán bosnio, difundió que la aviación de serbia había bombardeado el puente viejo de la ciudad de Maglaj. Según la emisora, el general Rasim Delic, comandante en jefe del Ejército bosnio, informó de los ataques al general Rose y pidió una "intervención urgente" de la OTAN.

Sin embargo, los representantes de la ONU aseguraron que no tenían ninguna confirmación de los bombardeos aéreos, y lo mismo indicaron fuentes norteamericanas y el cuartel general de la OTAN en Nápoles.

Lo que sí continuó en Maglaj fue la batalla entre los serbios que asedian la ciudad y los musulmanes que la defienden. Maglaj se encuentra a 130 kilómetros al norte de Sarajevo, y es clave para las comunicaciones de la capital bosnia con Tuzla.

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En Mostar, capital de la Herzegovina, la tregua entre croatas y musulmanes es generalmente respetada, hasta el punto que ha podido improvisarse un puente sobre el Neretva. Ambas fuerzas comenzaron ayer a retirar su artillería pesada del frente.

Mientras, la tregua en Sarajevo fue rota ayer brevemente por dos explosiones que subrayaron, a ojos de Unprofor, la necesidad de reforzar los efectivos de la ONU con 10.000 cascos azules más. La ayuda parece que está en camino. El periódico británico The Sunday Times informaba ayer que Londres está preparando el envío de 1.200 soldados. Turquía está dispuesta a sumarse a las fuerzas de la ONU, y el ministro español de Exteriores, Javier Solana, adelantó la posibilidad de que España contribuya, aunque sólo en caso de extrema necesidad, con un "extra simbólico" de tropas (observadores o con 100 soldados más).

Unos 700 habitantes de Sarajevo se manifestaron ayer en las calles de la ciudad por vez primera en 23 meses de guerra. Los manifestantes protestaban por la división de Sarajevo y pedían volver a sus casas, situadas en los barrios bajo control serbio.

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