Un pintor prestó 10 obras al pabellón de la Expo y sólo ha recuperado cuatro

El pintor Carlos Aquilino prestó al pabellón de Madrid en la Expo 10 de sus pinturas y aquél sólo le ha devuelto cuatro. La Comunidad de Madrid, administración que gestionó el préstamo, asegura que el transportista sufrió un robo, pero éste lo niega, y además nadie puso la correspondiente denuncia por el expolio de unos cuadros que los funcionarios regionales no aseguraron. El resultado es que Carlos Aquilino se ha quedado sin seis de sus cuadros, que valora en más de tres millones de pesetas, y alguna promesa incumplida.

Nicolás Díaz Chico, director técnico adjunto del pabellón, pidió al artista el préstamo temporal de diez de sus pinturas pocos días antes de su inauguración oficial. "Tenía que decorarlo a toda prisa y no tenía con qué", dice Díaz Chico. El pintor obtuvo, a cambio de la cesión, la promesa de exposiciones en el extranjero y una invitación de fin de semana en Sevilla durante el acontecimiento internacional.Desde entonces espera ambas cosas, además de parte de su obra. "Meses después de acabar la exposición nadie sabía dónde estaban mis pinturas", dice Aquilino. "Nicolás Díaz y Carlos Jiménez [director gerente del pabellón] eran incapaces de darme una respuesta concreta". El pintor asegura que fue en abril de este año cuando le informaron extraoficialmente de que le devolverían sus obras en breve plazo.

En un encuentro casual, Díaz Chico explicó al pintor pocas semanas después que parte de sus cuadros habían sido robados al transportista en plena mudanza. "Reconozco que no le informé antes del incidente porque me daba apuro", dice Díaz Chico.

Para decorar oficinas

José Luis Romero, el transportista, niega el robo, y afirma tajante que a él nadie le ha forzado nunca la furgoneta, en contra de lo que, según el pintor, le dijo el propio Romero el día que le entregó los cuatro cuadros en su casa. "Me dijo que le habían robado en la calle de José Abascal", cuenta Aquilino. "Y se negó a darme un albarán de entrega argumentando que el seguro de su vehículo sólo le cubría 700.000 pesetas".El director gerente del pabellón, Carlos Jiménez, reconoce que no se realizó carta de préstamo (documento que obliga a una serie de responsabilidades por parte del adquirente) porque "fueron cedidos sólo para decorar las oficinas y la secretaría del pabellón", y que no se aseguraron las obras por desconocer que su valor fuera tan elevado. "Se ha abierto un expediente de investigación", asegura.

El abogado del pintor, Eduardo Ezpondaburu, denuncia la ausencia de denuncias del supuesto robo. "Aquí la única denuncia existente es la que hemos interpuesto contra la Comunidad y el trasnportista en el juzgado y un requerimiento notarial al consejero de Educación, Jaime Lissavetky. No es verdad lo que dice la Comunidad de que ha puesto denuncia y la policía no encuentra a mi cliente para que declare, porque tiene domicilio y galería fijos desde hace años".

Mientras tanto, el pintor, que valora los seis cuadros desaparecidos (Tenistas, El mono de la Expo, La niña de las nubes, Niña con flores, El mono del fotógrafo y Bodegón de taza con cubiertos) en más de tres millones de pesetas, sigue esperando, Aquilino dice que de la Expo sólo se llevó un disgusto, una gorrita de la Comunidad de Madrid y un pin del Madrid cultural que se le rompió enseguida.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción