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Casos para olvidar

Los diarios de los últimos 15 años muestran más de 50 casos acerca de policías o militares que pierden el control de forma repentina y matan a sus esposas, novias o hijos. En lo que concierne a los agentes y soldados retirados, éstos son los casos más reseñables.El coronel de la Legión José María Hervás Paz, que se encontraba en la reserva activa, disparó con su vieja Astra 9 milímetros contra su hijo José Evaristo, de 37 años, cuando éste intentaba entrar por una ventana de la casa, contra la voluntad de su padre. El coronel dio positivo en las pruebas de alcoholemia practicada por la Policía Municipal tras el suceso. 19 de junio de 1993.

Un hombre de 57 años murió después de enzarzarse en una discusión vecinal en el barrio de Argüelles con Benigno G. G., un miembro retirado de las Fuerzas de Seguridad del Estado. 24 de julio de 1991.

El Coronel jubilado Andrés Noguerol Dopico, de 71 años, mantuvo atemorizados a sus convecinos de la aldea gallega Cachufeira-Callobre (La Coruña). En una de sus discusiones con el matrimonio formado por Josefa Barros y Manuel Primoy, la primera recibió cinco impactos en los brazos, tórax y muslos, y el segundo, un tiro en una pierna. El militar advertía a algunos paisanos que llevaba siempre dos pistolas y que sabía disparar con las dos manos. Hirió a tres personas. Según los vecinos, el coronel retirado' "se pasaba la vida exigiendo respeto, pero no lo daba". 30 de noviembre de 1989.

José Garcia Garcia, capitán del ejército en situación de reserva, desapareció del mapa tras disparar en Valencia contra un hombre de 24 años con el que mantuvo una discusión. 24 de agosto de 1989.

El brigada de Caballería retirado manuel Aranda Fernández mató de cuatro tiros al teniente de Caballería Ricardo Fernández Martín, de 46 años, cuando éste paseaba con su esposa en Ceuta.

El mismo día por la mañana, el brigada Manuel Aranda Fernández se encontraba tomando unas copas en la caseta de verano de Caballería, en visible estado de embriaguez. Cuando fue a solicitar otra ronda al camarero, el teniente Ricardo Fernández, encargado de la caseta, se negó a ello, y le aconsejó que se marchara a su domicilio. 3 de junio de 1983.

Un subteniente retirado de la Guardia Civil mata a tiros a una pareja en Alicante. Las víctimas fueron seguidas durante un paseo por el agente, de 65 años, quien les disparó de cerca.

El agresor se presentó en la comisaría y declaró que le molestaban demasiado, que no le dejaban vivir y que todo el mundo le perseguía. 11 de septiembre de 1978.