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El autoproclamado Parlamento serbio de Bosnia rechaza por unanimidad el plan de paz

, Los diputados del autoproclamado Parlamento serbio de Bosnia rechazaron ayer el plan de paz para Bosnia formulado por Cyrus Vance y David Owen. La propuesta de Radovan Karadzic, ofreciendo un apoyo condicional al plan de paz la aceptación del 70% de los mapas de la división de Bosnia en 10 provincias y las negociaciones directas con los musulmanes y los croatas sobre los territorios en disputa- fue rechazada por unanimidad. Mientras tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU exigió a los serbios que permitieran de inmediato el paso de ayuda al enclave musulmán de Srebrenica.

Los diputados serbios, reunidos durante dos días en Bileca, pequeña aldea en el sur de Herzegovina, mostraron una beligerancia que sorprendió incluso a los dirigentes serbio-bosnios. "Me sorprendió la actitud tan radical de los diputados", declaró Momcilo Krajisnik, presidente del Parlamento.Ninguno de los 80 diputados aceptó los mapas. "Nosotros, los serbios, debemos derrotar militarmente a nuestros enemigos y conquistar los territorios que necesitamos", dijo el diputado Vojo Maksimovic. "Lucharernos hasta el último hombre", manifestó Zlatko Kalecevic. Bozidar Vucurevic, el jefe político y militar en Herzegovina oriental, camionero de profesión antes de la guerra, exigió la integración de Krajina en las zonas bosnias bajo control serbio en Serbia occidental".

Insensibles a los efectos de las sanciones en contra de la Nueva, Yugoslavia (Serbia y Montenegro), considerada el sostén principal de la lucha serbia en Bosnia; llamando traidores a los serbios de Serbia, partidarios de un compromiso político; indiferentes a la miseria omnipresente; inmunes al éxodo preocupante de los profesionales de Serbia, los diputados aprobaron una declaración que difícilmente puede satisfacer a los musulmanes y a los croatas, por una parte, y a la comunidad internacional, por otra.

La declaración estipula la continuación de las negociaciones sobre la paz en Bosnia; rechaza los mapas de Vance y Owen por no respetar la distribución étnica y perjudicar económicamente a los serbios; pretende que la tregua se convierta en una paz duradera; aprueba el paso libre de los convoyes humanitarios, y se opone al despliegue de las tropas extranjeras en las partes de Bosnia bajo el control serbio.

Aleksa Buha, ministro de Exteriores del Gobierno de Karadzic, anunció que la delegación serbia se retiraría de las negociaciones sobre Bosnia si la comunidad internacional incrementa, tal y como está previsto, las sanciones en contra de Yugoslavia.

Radovan Karadzic, artífice de la rebelión serbia en Bosnia provocada por la proclamación de la independencia de esta ex república yugoslava, hace un año, perdió el control sobre los políticos y comandantes locales. Derrotado en su intento de buscar una fórmula de compromiso, no disimuló su decepción, diplomáticamente formulada en: "Paz, sí; mapas, no".

Frágil tregua

La negativa serbia a buscar un compromiso amenaza con romper la frágil tregua mantenida durante los últimos seis días. El presidente bosnio, Alia Izetbegovic, quien, junto con el líder de la comunidad croata en Bosnia, Mate Boban, suscribió los mapas, bajo muchas condiciones, tiene ahora la excusa para continuar la guerra para recuperar los territorios perdidos con la ayuda de las tropas extranjeras. Más aún, la decisión tomada en Bileca podría minar las negociaciones sobre Krajina. La última resolución de la ONU, donde se explicita que Krajina pertenece territorialmente a Croacia, enfureció a los serbios, quienes piensan proclamar la integración de Krajina y "la república serbia de Bosnia".

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) tuvo noticias inmediatamente del endurecimiento de la postura serbia: su convoy, compuesto por 16 camiones, a Srebrenica fue bloqueado ayer por los serbios. "Las condiciones en Srebrenica son inhumanas, la gente muere de enfermedad y está durmiendo en las calles", señala Sadako Ogata, la alta comisionada para los refugiados, en un mensaje enviado al Consejo de Seguridad.

El Consejo, "sumamente alarmado" por la catástrofe humanitaria en Srebrenica y en otros enclaves musulmanes del este de Bosnia, condenó ayer a los serbios por impedir el paso de los convoyes humanitarios y les exigió darles paso de inmediato. El organismo de la ONU recordó al secretario general, el egipcio Butros Gali, que hace un mes le había pedido que tomara "medidas inmediatas" para ampliar la presencia de cascos azules en la zona. Precisamente ayer, el Ejército francés ofreció 14 aviones Mirage para garantizar el respeto de la zona de exclusión aérea sobre Bosnia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de abril de 1993

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