Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fraga apuesta por el federalismo porque "el proceso autonómico está en punto muerto"

Santiago de Compostela

El proceso autonómico ha llegado a un "punto muerto" y desde hoy al año 2000 hay que reajustar competencias entre administración central y autonomías para evitar que florezcan los "nacionalismos separatistas". Éste fue el mensaje que lanzó ayer el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, que explicó ante el parlamento gallego su propuesta de que las comunidades autónomas se conviertan en "administraciones únicas" en sus respectivos territorios. Fraga proclamó la necesidad de que "a muy corto plazo" el sistema autonómico desemboque en otro "decididamente federal".

Fraga dedicó la mayor parte de su discurso parlamentario, de más de una hora de duración, a contestar a los que le han acusado de vulnerar la Constitución y promover la desaparición del Estado central con su propuesta de Administración única. "No se trata de refundar el Estado (...), sino de buscar dentro de él el verdadero alcance de las diversas administraciones", precisó. Según Fra a, esta iniciativa es el resultado lógico del proceso autonómico abierto por la Constitución que, a su juicio, exige reformar "una organización administrativa configurada a medida del Estado unitario y centralizado". El presidente gallego puso especial empeño en avisar de los peligros de una radicalización nacionalista en Europa, contra la que propuestas corno la suya -"que no tiene nada que ver con el nacionalismo"-, podrían actuar como "antídoto".Fraga comparó la situación del proceso autonómico con un barco "amarrado y anclado", cuya responsabilidad repartió, sin citarlos directamente, entre el Gobierno central y los nacionalistas vascos y catalanes. Según el político conservador, si el Estado de las autonomías terminó en un "punto muerto" fue como resultado de los "criterios restrictivos" aplicados por la Administración central y las ambigüedades de los dirigentes autonómicos que hablan de "supuestos hechos diferenciales".

El primer intento de desbloquear esta situación ha sido, según Fraga, el reciente pacto autonómico entre el Gobierno y el PP para ampliar las competencias de las comunidades que accedieron al autogobierno a través del artículo 143 de la Constitución. Pero a su juicio es necesario avanzar aun mas en es e proceso, hasta conseguir que en el 2000 las comunidades sean administraciones únicas.

De este modo se trataría de que la Administración central ejerciese las competencias que garantizan los principios de unidad y soberanía nacional, como el orden público, la Defensa y la Justicia, y de solidaridad, como la Hacienda y la Seguridad Social. La ejecución de las demás podría ser cedida a las comunidades autónomas de acuerdo con un mecanismo previsto en la propia Constitución. Con este reajuste competencial se evitaría, según Fraga, la duplicidad de organismos estatales y autonómicos.

El presidente de la Xunta propuso que en este proceso se involucren en un primer momento las comunidades con mayor nivel de autogobierno: Galicia, País Vasco, Cataluña, Navarra, Andalucía, Canarias y Valencia. Posteriormente se podría extender a las 10 restantes aunque Fraga advirtió que "no es previsible" que finalmente se homogeinicen las competencias de todas las comunidades "dada su diversidad históricocultural".

La propuesta de Fraga, que ocupa 14 tomos, será enviada al presidente del Gobierno tras recibir el visto bueno del Parlamento autónomo. Los grupos de la oposición, que presentarán hoy propuestas de resolución, coinciden en criticarla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de noviembre de 1992

Más información

  • El presidente gallego ofrece la Administración única como "antídoto" contra el separatismo